Jueves , 8 diciembre 2016 Impresion Pyme
  • e-commerce: aplicando el sentido común

    Aunque muchos proveedores de hosting ofrecen soluciones de comercio electrónico paquetizadas, el componente humano y el sentido común siguen siendo elementos indispensables para decir qué es lo que funciona en una web corporativa y qué es lo que puede “espantar” a nuestros clientes.

    Un diseño sencillo, que nuestra web se cargue en menos de 15 segundos, o que nos preocupemos por la opinión de nuestros usuarios, son algunas de las prácticas que hemos de tener en cuenta a la hora de implantar nuestra tienda on-line.

    Diseño sencillo y limpio

    Cuidar el diseño de nuestra página (una recomendación que a menudo hacemos en este portal) no significa llenarlos de fotografías, animaciones en flash y otros elementos que distraen la atención del cliente, sino más bien lo contrario. Un diseño sencillo (que no espartano) centra la atención del cliente, por lo que hemos de limitar el uso de fotografías, limitándolas en todo caso a algunos productos.

    Menos de 15 segundos

    Distintas encuestas de usabilidad indican que los internautas están dispuestos a esperar un máximo de 15 segundos mientras se carga una web. Transcurrido este tiempo, y si la web no ha cargado, lo normal es que la tasa de abanadono se incremente hasta límites alarmantes. Al diseñar nuestra tienda on-line hemos de tener en cuenta que no todos nuestros clientes disponen de una conexión de 20 megas, por lo que es de mucha utilidad optimizar nuestro diseño a “velocidades bajas”

     

     

     

    Usabilidad en la navegación

    Uno de los errores que hemos de evitar a toda costa es que nuestro usuario se pierda en la página. Hemos de procurar que siempre esté informado sobre dónde se encuentra. Esto se consigue bien implantando una barra de navegación (huyendo de los frames de hace años), bien incluyendo en todos nuestros productos enlaces a la página principal o a la categoría a la que pertenece.

    Nuestra empresa de hosting

    Si vamos a vender en Internet, hay que hacerlo en nuestro propio dominio. Pocas cosas resultan tan poco profesionales como alojar nuestra web corporativa (o nuestra tienda on-line) en un servidor gratuito. A la hora de elegir nuestra empresa de hosting, lo más aconsejable es optar por una que nos garantice que nuestra web estará activa el 99% del tiempo. Además, conviene asegurarse que dispone de un servicio de soporte técnico disponible las 24 horas del día, capaz de atender en cualquier momento posibles incidencias. Algunos proveedores de hosting cuentan con soluciones de comercio electrónico diseñadas para pymes, e incluso ofrecen herramientas de marketing para promocionar nuestro negocio. Si queremos comenzar a vender nuestros productos on-line es mejor entrar por la “puerta grande”.


    Cuantas más opciones de pago ofrezcamos, mejor

    Cuantas más opciones de pago ofrezcamos, menos clientes perderemos en el momento decisivo. En este sentido, lo primero que hemos de hacer en contactar con nuestra entidad financiera habitual para que nos habilite una pasarela de pagos que acepte las principales tarjetas de crédito y débito. Además, podemos contactar con empresas especializadas en pagos on-line como Paypal y, por último ofrecer la posibilidad de sistemas de pago más tradicionales como por teléfono, fax o contrarrembolso.

    Valor añadido

    Además de un escaparate para nuestros productos, nuestra web puede ser un excelente sitio en el que incluir informes, artículos, material gratuito que provoque que los clientes acceden a nuestra web no solo por lo que vendemos sino también por lo que tenemos que ofrecer. En ese sentido, este tipo de material es muy útil para fidelizar a nuestros clientes además de obtener nuevos. Hay que recalcar que el tipo de información que ofrezcamos ha de ser de calidad, valiosa para lo que nos visitan. De no ser así, probablemente obtendremos el efecto contrario al deseado.

    Registros

    La información es poder, y en el caso del comercio electrónico, el poder tiene nombre propio: direcciones de e-mail. Obtener las direcciones de e-mail de nuestros visitantes es el primer paso para convertirlos es posibles clientes. Para ello podemos optar por varias estrategias como crear una newsletter, regalar cursos de formación, libros electrónicos o whitepapers. Una buena base de datos de usuarios nos habilita para promocionar nuestros productos y servicios y crear imagen de marca. Si optamos por esta estrategia hemos de tener en cuenta que debemos cumplir con la Ley Orgánica de Protección de Datos que especifica en uno de sus puntos que deberemos de dar de baja de nuestra base de datos a todos los usuarios que así nos lo soliciten.

    La importancia del feedback

    ¿Qué piensan nuestros clientes de nuestra web? ¿Cuáles son sus puntos positivos? ¿En qué áreas podemos mejorar? Necesitamos hacer saber a nuestros clientes que su opinón es valiosa, que nos interesa y que estamos dispuestos a mejorar constantemente. Una forma de hacerlo en enviar formularios de satisfacción del consumidor cada vez que se realiza la compra, o bien aprovechar el envío de una de nuestras newsletters para incluir una encuesta de satisfacción.

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