Viernes , 9 diciembre 2016 Impresion Pyme
  • Claves para diseñar nuestro espacio de trabajo

    La semana pasada desarrollábamos en un reportaje lo que para nosotros son los cinco requisitos que ha de cumplir cualquier trabajador que quiera trabajar en su hogar. Hoy queremos centrar nuestra atención en el espacio de trabajo propiamente dicho, en nuestra “oficina casera”.

    En este sentido, la idea de este artículo es proporcionar algunos conceptos generales sobre cómo debería nuestro espacio de trabajo, un espacio en que no lo olvidemos, pasaremos muho tiempo.

    ¿Qué requisitos ha de tener nuestro espacio de trabajo? ¿Vale cualquier mesa y ordenador que dispongamos de una forma más o menos arbitraria? Aunque no sería realista por nuestra parte escribir una especie de compendio sobre cómo ha de ser la oficina “particular” de cada tele trabajador, sí que podemos, con la ayuda de Eve Gumpel (periodista de la revista “Entrepeneur”) esbozar alguno de los detalles con los que ha de cumplir nuestra oficina.

    En primer lugar y antes de correr raudos a Ikea a comprar una mesa de diseño, y acudir después a una gran superficie para hacernos con el más moderno de los ordenadores deberíamos preguntarnos lo siguiente:

    ¿Qué uso vamos a dar a nuestro espacio de trabajo?

    ¿Qué tipo de trabajo hemos de desarrollar?

    ¿Vamos a recibir a nuestros clientes? ¿Qué tipo de clientes son?

    ¿Vamos a recibir a compañeros para trabajar “en grupo”?

    ¿Qué equipamiento necesitamos?

    ¿En qué momento necesitamos desarrollar la mayor parte de nuestro trabajo?

     

     

    Diseño del espacio

     
    La respuesta que demos a la lista anterior configurará parte del programa a través del que configurar nuestra oficina en casa. El siguiente paso es empezar a diseñar nuestro espacio de trabajo. ¿Qué elementos necesitamos?

    En principio no es necesario formularnos un planteamiento excesivamente sofisticado. Cualquier habitación a la que no le estemos dando un gran uso puede ser nuestra próxima oficina.

    Imaginemos por ejemplo un cuarto en el que suelen quedarse las visitas, o uno que solamente lo utilizamos para almacenar cosas que no sabemos donde poner. Incluso podemos aprovechar un espacio dentro de una habitación más amplia, siempre que sea “nuestro” espacio.

    Un espacio que, como norma general, tiene que cumplir almenos con dos características fundamentales: poder mantener cierto orden que nos permita encontrar”nuestras cosas” sin problemas, pero que a la vez que permita mantener el resto de nuestra casa libre de “material de trabajo”. Cumplir ambas reglas permite mantener un equilibrio saludable entre nuestra vida laboral y doméstica.



    Los errores más comunes

    Una vez hemos diseñado nuestro espacio de trabajo, hemos de comprobar que no hemos cometido alguno de los siguientes errores:

    1. Nuestro espacio tiene elementos que pueden distraernos con facilidad de nuestro trabajo, como por ejemplo una televisión.

    2. No disponemos del equipamiento adecuado para almacenar nuestras cosas, tanto las físicas, como las “virtuales”.

    3. No disponemos de material de referencia o de consulta.

    4. Nuestro equipo informático es obsoleto.

    5. La distribución de los cables ha convertido nuestra oficina en un “rally” en el que hemos de sortear obstáculos.

     

     

    Factores críticos de éxito

    Tecnología y equipos informáticos

    Gran parte de nuestro trabajo depende de nuestros equipos informáticos y de la tecnologái en general, por lo que es importante disponer de elementos adecuados y contar con un buen servicio técnico en caso de ser necesario.

    Iluminación

    Lo ideal es que nuestro espacio de trabajo reciba tanta luz natural como sea posible. Resulta recomendable trabajar en un cuarto que disponga de una gran ventana que deje pasar la luz solar. El efecto de la luz artificial en cambio es el de una mayor fatiga sobre el trabajador además de una “distorsión del tiempo” que conduce frecuentemente a una mayor irritabilidad y malestar general.

    Privacidad
     
    Nadie puede trabajar con comocidad si su espacio se ve invadido con ruidos e interrupciones constantes. En este sentido, lo ideal es encontrar un espacio que nos aisle lo máximo posible del posible ruido de nuestros vecinos, el tránsito de la calle, etc. Lo que buscamos en un ideal “remanso de paz” en el que poder ser productivos sin tener que preocuparnos por nada más que por realizar nuestro trabajo. Además, como explicamos en otros artículos, deberemos advertir al resto de los miembros de nuestra familia que salvo urgencias, durante nuestro trabajo no estamos disponibles para nadie.  
     
    Organización
     
    Hay un viejo dicho que afirma “un sitio para cada cosa, y una cosa para cada sitio”. A la hora de diseñar nuestro espacio de trabajo, es una de las normas que tenemos que tener presentes. Por ejemplo, la superficie en la que se sustenta nuestro ordenador debe disponer el espacio necesario para albergar otro material relacionado con nuestro trabajo, sin que por ello se llene todo de papeles que no sabemos cómo organizar.
     
    Ergonomía
     
    Dado que hemos de pasar 8 horas al día en nuestra propia oficina, que menos que la silla en la que nos sentamos, la mesa en la que reposamos las manos y otros muebles sean lo más cómodos posibles y no acabemos nuestra jornada laboral con innecesarios dolores de espalda o de cabeza. Los elementos ergonómicos son más caros que otros “de oferta” pero es una inversión que agradeceremos en poco tiempo.

    También te gustará

    clientes-insatisfechos

    ¿Qué lleva a tus clientes a serte ‘infiel’?

    Más complicado que atraer nuevos usuarios es conseguir fidelidad a aquellos que ya han confiado …

    Suscríbete gratis a MuyPymes

    Suscríbete gratis a MuyPymes

    Cada mañana te llegará un mensaje con un resumen con los nuevos artículos publicados. Sin publicidad.

    Gracias por suscribirte a MuyPymes.