Martes , 6 diciembre 2016 Impresion Pyme
  • Cinco técnicas para superar un bloqueo mental

     

    Son muchas las ocasiones en las que, estando inmersos en un proyecto llega un punto en el que no somos capaces de avanzar. Bien porque no nos sentimos “inspirados”, bien porque nos encontramos literalmente “bloqueados” de repente sentimos que las horas pasan y no avanzamos.

    A pesar de que esta situación es bastante desagradable, a veces unos pocos cambios en nuestra forma de trabajar, o tomar cierta perspectiva, pueden ayudarnos a encarar ese proyecto que se nos resiste. Te mostramos cinco formas para conseguirlo.

    Cambio de escenario

    Un buen enfoque cuando tenemos que enfrentarnos de nuevo a un proyecto en el que nos hemos “atascado” es replantearnos de nuevo del mismo trabajo en un escenario totalmente diferente. A veces, si cambiamos de ambiente, y nos tomamos un día para trabajar en la comodidad de nuestro hogar (o incluso en un café) podemos encontrar cierta inspiración que no somos capaces de encontrar en las instalaciones de nuestra empresa.

    El hecho es que está demostrado que nuestro cerebro crea asociaciones mentales entre ciertos espacios y algunas actividades o tareas. En este sentido si comenzamos a sentirnos bloqueados o improductivos en un lugar determinado, tendremos dificultades en encontrar “la chispa” que necesitamos, “chispa” que como hemos comentado podemos volver a encontrar en un “ambiente nuevo”.

    Trabaja 20 minutos

    Uno de los métodos más efectivos para luchar contra la procrastinación consiste en fijar una alarma a intervalos regulares de 20 minutos, y trabajar “a tope” hasta que escuchemos ese mágico “ding” que nos permitirá descansar durante unos minutos.

    Esta táctica es muy eficaz cuando nos enfrentamos a tareas repetitivas o rutinarias en las que no debemos emplear demasiada creatividad, y que por lo tanto nos da más pereza comenzar a realizar.

    No importa “cuánto odiemos” la tarea a la que nos vamos a enfrentar, ya que todos podemos enfrentarnos con facilidad a periodos de 20 minutos, y en cuanto nos hayamos dado cuenta, habremos terminado.

     

     

    Establece tus propios límites

    Cuando nos enfrentamos a un proyecto complejo, una buena idea puede ser adoptar una estrategia que en cierta medida contradice lo que hemos explicado en el punto anterior. En esta ocasión, en vez de establecer tramos de 20 minutos, de lo que se trata es de establecer un límite a nuestro tiempo de trabajo.

    En este sentido, podemos determinar un tiempo máximo de trabajo de media horas, una o cuatro horas (por poner un ejemplo), a cambio de que asumamos el compromiso de dejar de trabajar una vez que hayamos sobrepasado ese límite de tiempo.

    Incluso si durante ese tiempo no hemos realizado grandes avances (o no hemos realizado ningún avance) en absoluto, hemos de dejar de trabajar. De nada servirá el seguir “calentando la silla” y lo mejor que podremos hacer en ese momento (antes de sentirnos frustrados o estresados) es dedicar el resto del tiempo a otro proyecto o tarea. Evidentemente, antes debemos conocer dónde están nuestros límites, cuánto tiempo nuestra mente es capaz de ofrecer el máximo rendimiento.

     

     

    Sáltate las partes difíciles

    Muchos proyectos acaban muriendo definitivamente cuando llegamos a un punto en el que “no sabemos cómo continuar”. Se nos presenta ante nosotros un muro que vemos imposible de superar, y finalmente la desmotivación y la desidia consiguen que acabemos abandonando el proyecto.

    Sin embargo en vez de “darnos de cabeza” con un muro que se nos antoja imposible, una buena idea consiste en “rodear el obstaculo” que nos impide avanzar. Lo único que tenemos que hacer es imaginar que ya hemos resuelto aquello que nos impedía avanzar, y seguir trabajando en otras partes de nuestro proyecto.

    Más tarde podremos volver a esas partes que se nos han atascado, y seguramente, contaremos con elementos suficientes para hacerles frente desde una nueva perspectiva.

    Dedícate a hacer punto de cruz

    O vete a la piscina a nadar, construye una caseta para tu perro o dibuja una caricatura de tu jefe. Cuando nos sentimos totalmente bloqueados, muchas veces lo que podemos hacer es desconectar totalmente y dedicarnos a una actividad completamente diferente.

    Es curioso como funciona la mente humana, pero es precisamente cuando estamos inmersos en estas actividades que no tienen nada que ver connuestro proyecto cuando podemos encontrar esa inspiración que era imposible de hallar en nuestro cubículo.

     

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    • Síndrome de Alzheimer: Dificultad para que los procesos psíquicos (atención, memoria, pensamiento, etc.) evolucionen con normalidad; especialmente, imposibilidad para recordar datos o hechos que producen ansiedad, angustia, melancolía, desesperación, tristeza, etc.
      Bloqueo mental: Incapacidad para tomar una decisión positiva o negativa. Sinónimo: Indecisión.
      Todo ser humano, hombre o mujer, tiene la capacidad para crear, producir, generar o fabricar pensamientos, positivos o negativos, convertirlos en sentimientos, a estos en emociones y finalmente a éstas en estados de ánimo, positivos o negativos, según procedan de pensamientos positivos o negativos.
      De igual forma puede dejar de fabricar o suspender dichos pensamientos, acorde su decisión o elección.

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