Domingo , 4 diciembre 2016 Impresion Pyme
  • Saca el máximo partido del coworking

    El coworking puede ser una gran solución para todos aquellos que tienen que teletrabajar, pero que no están precisamente encantados con tener que hacerlo en la soledad de su hogar, por lo que prefieren hacerlo rodeado de profesionales con los que pueden llegar a compartir sus inquietudes.

    Los centros de coworking pueden llegar a ser espacios en los que colaborar y obtener un feedback instantáneo, y de hecho si aprendemos a conocer todos sus resortes y posibilidades nuestro trabajo realmente puede mejorar.

    La idea que subyace detrás de los conocidos como centros de coworking no es otra que la de construir espacios en los que cualquier teletrabajador, autónomo o profesional pueda trabajar con comodidad, y a la vez intercambiar experiencias con otras personas que no tienen por qué estar relacionadas con su actividad profesional. ¿Cómo podemos obtener el máximo de este tipo de espacios?

    Colaboración: la esencia del coworking

    Puede que llegue un punto de nuestro proyecto que pensemos que bien por falta de tiempo, bien por falta de alguna habilidad por nuestra parte, no podemos afrontarlo en la mejor de las condiciones.

    Lo mejor que podemos hacer es levantar la vista de nuestro monitor y sondear la posibilidad de que haya alguien en la sala que podría estar interesado en echarnos una mano o en participar de forma activa y directa en nuestro proyecto. A lo mejor no encontramos a bote pronto a la persona ideal, pero puede que alguien de los presentes sí que conozca a otra persona que… 

    En este primer punto se resume la esencia de este tipo de centros. No se trata de aislarnos de la misma forma en la que nos aislamos en casa, sino de encontrar sinergias, apoyarnos en el talento de los demás.

    Nuestra zona productiva

    Sin querer poner en duda los beneficios de la colaboración, también es cierto que en muchas ocasiones todo lo que queremos es trabajar tranquilos, sin nadie que nos moleste. Y no nos engañemos, el ambiente de trabajo de un centro coworking puede convertirse en un hervidero cuando uno de los grupos vive una sesión especialmente acalorada y creativa.

    Una opción mucho mejor que levantarnos indignados de nuestra silla y gritar “¿Os queréis callar?” consiste en entrar en lo que algunos expertos denominan nuestra “zona productiva”.  Todo lo que necesitamos son un par de auriculares, un reproductor MP3 y unos cuantos temas “white noise” es decir, que entretengan pero que no distraigan. En este sentido, géneros musicales como el jazz, el chill out y el ambient music son algunos de los más apropiados.  

    Rodearse de las personas apropiadas

    La eficacia de un centro de teletrabajo está muchas veces directamente relacionada con las personas que con frecuencia se reúnen en sus instalaciones. Normalmente trabajaremos mucho mejor si las personas que suelen frecuentar el centro comparten nuestras inquietudes y nuestra forma de trabajar.

    Por ejemplo, si nuestra forma de ser es abierta y extrovertida puede que nos encontremos realmente agusto en un espacio frecuentado por diseñadores y personas creativas. Por otro lado si nuestro trabajo consiste básicamente en escribir informes comerciales, quizás necesitemos un espacio en el que el ambiente de trabajo sea “más serio”.

    Tu espacio personal

    Por definición, en este tipo de centros no disponemos de una mesa o un espacio concreto que podamos decir que nos pertenece o que sea nuestro. De hecho lo normal es que según llega la gente, ocupe el primer sitio que encuentre disponible. No obstante, si solemos acudir con muchas frecuencia al centro (casi a diario) puede que nos guste ocupar una mesa en particular, haciéndola un poco más nuestra, como si estuviésemos en una auténtica oficina.

    Evidente esto no nos da derecho a poseer el espacio y a lo mejor un día llegamos y nos damos cuenta de que la mesa está ocupada pero llama la atención lo respetuosos que suelen ser los demás cuando entienden que un sitio en concreto suele ser nuestro espacio favorito para trabajar.

    No tienes que ser productivo todo el tiempo

    Nadie en su sano juicio puede mantener altas cuotas de productividad durante ocho horas seguidas. Todos necesitamos un pequeño descanso de vez en cuando, que nos ayude a recargar pilas y seguir con lo que estábamos haciendo. Sin embargo, hay una buena forma de organizar nuestra improductividad.

    En vez de mantener siempre abiertas ventanas al mundo de Facebook, Twitter, prensa on-line etc. ¿Por qué no dedicar un espacio de nuestro horario de trabajo precisamente para eso? Una buena medida podría ser cinco minutos por hora,  o un cuarto de hora cada dos horas… Otra buena idea es adoptar la conocida como Técnica Pomodoro, de la que ya hemos hablado en alguna ocasión.

    Networking

    Una de las principales ventajas de trabajar en un espacio de coworking es que trabajamos rodeados de un montón de profesionales, con tanto o más talento que el nuestro o que nos pueden ayudar a conocer a las personas adecuadas. ¿Por qué no aprovecharnos de esta circunstancia? A fin de cuentas no hemos ido a un centro así para permanecer aislados ¿no? Si queremos poner en práctica nuestras habilidades como networkers, desde luego este es uno de los mejores sitios en los que podemos empezar.

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