Martes , 17 enero 2017 Impresion Pyme
  • Los cinco niveles de la delegación empresarial

    Una de las habilidades que más se valoran en un buen líder es su capacidad para delegar. No podemos asumir más responsabilidades a menos que seamos capaces de confiar en el trabajo y la capacidad de los demás.

    Esto no quiere decir que delegar sea fácil, o que se puedan delegar tareas de cualquier forma. De hecho, para expertos en habilidades directivas como Michael Hyatt, existen cinco niveles de delegación, y debemos aprender cuándo debemos utilizar uno u otro. Te mostramos cuáles son. 

    Uno de los principales problemas que acarrea delegar tareas y responsabilidades se produce cuando el líder no es capaz de transmitir lo que realmente espera obtener cuando encarga una tarea a un miembro de su equipo. Así es frecuente observar cómo se producen malos entendidos: el delegado de toma más atribuciones de las que le competen o al revés. Para evitar que estas situaciones se reproduzan, Hyatt nos muestra los cinco niveles que componen el “arte de la delegación”.

    Nivel 1: Haz exactamente lo que te pido

    Es el nivel más bajo. Esperamos que la tarea se ejecute tal y como la hemos encargado, sin que la persona a la que se la confiamos se desvíe un ápice de lo que decimos.

    Nivel 2: Investigar y reportar

    Encargamos a alguien que investigue sobre un asunto para después discutir las opciones, las aristas y toda la información relativa sobre un proyecto determinado. Sin embargo queda muy claro desde el principio que la decisión final la tomaremos nosotros.

    Nivel 3: Investigar y recomendar

    Similar al nivel anterior, aunque en este caso se le encarga a la persona en la que confiemos que nos haga una recomendación en firme de lo que piensa que es la mejor opción. En este caso nuestra tarea consiste simplemente en aprobar o denegar dicha recomendación.

    Nivel 4: Decidir y reportar

    A partir de este nivel, el margen de maniobra que tiene la persona a la que le encargamos una tarea es bastante amplio. En este caso se le otorga a la persona capacidad de decisión sobre un determinado proyecto. Las decisiones que toma son firmes y se aplican, pero finalmente también tiene la obligación de reportar que decisiones ha tomado con respecto a un proyecto determinado.

    Nivel 5: Decidir y no reportar

    Confiamos plenamente en el criterio de la persona a la que le encargamos una tarea. Pensamos incluso que su conocimiento sobre un proyecto determinado es superior al nuestro, por lo que en última instancia sólo valoramos los resultados finales y no nos preocupamos por cada una de las decisiones que esa persona toma en el desarrollo de la acción. 

    Cuando ambas personas (el que delega y el delegado) tienen muy claro en qué nivel se encuentran, las posibilidades de que haya malos entendidos son muy escasas.

    También te gustará

    everest

    Cinco nuevos hábitos con los que empezar bien 2017

    “Perder peso”, “ir al gimnasio” y “aprender inglés” suelen ser los deseos más repetidos por …

    Suscríbete gratis a MuyPymes

    Suscríbete gratis a MuyPymes

    Cada mañana te llegará un mensaje con un resumen con los nuevos artículos publicados. Sin publicidad.

    Gracias por suscribirte a MuyPymes.