Sábado , 10 diciembre 2016 Impresion Pyme
  • Cinco secretos de lenguaje corporal y negocios

    En otras ocasiones hemos analizado en MuyPymes cómo nuestro lenguaje corporal afecta decisivamente a la forma en la que somos percibidos por los demás, lo cual puede tener una importancia crucial por ejemplo, a la hora de buscar un nuevo trabajo.

    Dominar lo que cuenta nuestro cuerpo es además una herramienta muy poderosa en el mundo de los negocios. Hoy os motramos la primera parte de un reportaje que os va a mostrar 10 grandes secretos de nuestro lenguaje corporal. 

    1.  Contacto ocular

    Mirar a alguien a los ojos siempre ha sido considerado un signo de honestidad y buena fe. Esto no quiere decir que cada vez que hablamos con nuestro interlocutor tenemos que ganar un concurso de “mantener la mirada”.

    De hecho mirar durante demasiado tiempo directamente a los ojos puede transmitir agresividad, precisamente el efecto contrario al que buscamos en un primer momento. Por otro lado, cuando nos están hablando de un tema que para nuestro interlocutor es importante (aunque a nosotros no nos importe lo más mínimo) debemos hacer lo posible por mantener contacto ocular con regularidad, sobre todo para no dar la impresión que estamos distraídos o que nos importa poco lo que nos están contando.

    2. Una buena postura

    Mantener una posición encorvada, o incluso los brazos cruzados sobre el pecho puede dar la impresión de que estamos adoptando una postura defensiva, o que son sentimos intimidados por nuestro interlocutor.

    Acostúmbrate a mantener los hombros alineados, posicionados ligeramente por detrás del eje del cuerpo, manteniendo los dos brazos a los lados. Gracias a esta posición abierta, transmitiremos confianza.

    3. La importancia de un buen apretón de manos

    Se han escrito libros entereos sobre cómo se da un buen apretón de manos, que pueden variar en función de la situación, la posición de poder que mantenemos con respecto a nuestro interlocutor, etc.

    Un apretón de manos dice mucho acerca de nuestra personalidad, por lo que aunque pensemos que el nuestro es adecuado, no está mal repasarlo. Los mejores son aquellos firmes, pero sin apretar demasiado, seguros pero no tensos, sin nervios y sobre todo, sin sudor.

    Cultivar una buena primera impresión comienza por saber dar bien la mano.

    4. El nivel de la mirada

    Hay personas que parecen no ser capaces de mirar de frente. Mirar frecuentemente hacia arriba, o giran la cabeza hacia los lados a intervalos regulares mientras hablan, de modo que en demasiadas ocasiones perdemos el contacto ocular del que hablábamos en el punto uno.

    Como mínimo, este tipo de actitud incita a la sospecha. Muchos piensan que cuando se desvía la mirada se está ocultando en realidad una mentira (aunque no tiene por qué ser así), o que al menos, nos estamos inventando parte de lo que estamos contando.

    Asegúrate en este sentido, de que no desvías la mirada cuando hablas y, sobre todo, nunca mires de arriba hacia abajo, lo cual se traduce en una innecesaria posición de superioridad.

    5. Tu territorio

    Al entrar en cualquier habitación, despacho, etc. es importante saber determinar cuál en nuestro territorio. Cuanto antes detectemos cuál es la zona en la que nos encontramos bien, y sepamos expandirnos en ella, considerándola nuestra, más impresión de control y de “saber lo que hacemos” estaremos transmitiendo a quien nos escucha.

    Por el contrario, quedarnos parados “como pasmarotes” o dejar que alguien entre deliberadamente en nuestra zona de confort no son las mejores actitudes que podemos adoptar.

    La semana que viene seguiremos profundizando sobre lo que cuenta nuestro cuerpo, y cómo podemos aplicarlo al mundo de la empresa.

    table style=”width: 600px;” border=”0″> En otras ocasiones hemos analizado en MuyPymes cómo nuestro lenguaje corporal afecta decisivamente a la forma en la que somos percibidos por los demás, lo cual puede tener una importancia crucial por ejemplo, a la hora de buscar un nuevo trabajo.

    Dominar lo que cuenta nuestro cuerpo es además una herramienta muy poderosa en el mundo de los negocios. Hoy os motramos la primera parte de un reportaje que os va a mostrar 10 grandes secretos de nuestro lenguaje corporal. 


    1.  Contacto ocular

    Mirar a alguien a los ojos siempre ha sido considerado un signo de honestidad y buena fe. Esto no quiere decir que cada vez que hablamos con nuestro interlocutor tenemos que ganar un concurso de “mantener la mirada”.

    De hecho mirar durante demasiado tiempo directamente a los ojos puede transmitir agresividad, precisamente el efecto contrario al que buscamos en un primer momento. Por otro lado, cuando nos están hablando de un tema que para nuestro interlocutor es importante (aunque a nosotros no nos importe lo más mínimo) debemos hacer lo posible por mantener contacto ocular con regularidad, sobre todo para no dar la impresión que estamos distraídos o que nos importa poco lo que nos están contando.

    2. Una buena postura

    Mantener una posición encorvada, o incluso los brazos cruzados sobre el pecho puede dar la impresión de que estamos adoptando una postura defensiva, o que son sentimos intimidados por nuestro interlocutor.

    Acostúmbrate a mantener los hombros alineados, posicionados ligeramente por detrás del eje del cuerpo, manteniendo los dos brazos a los lados. Gracias a esta posición abierta, transmitiremos confianza.

    3. La importancia de un buen apretón de manos

    Se han escrito libros entereos sobre cómo se da un buen apretón de manos, que pueden variar en función de la situación, la posición de poder que mantenemos con respecto a nuestro interlocutor, etc.

    Un apretón de manos dice mucho acerca de nuestra personalidad, por lo que aunque pensemos que el nuestro es adecuado, no está mal repasarlo. Los mejores son aquellos firmes, pero sin apretar demasiado, seguros pero no tensos, sin nervios y sobre todo, sin sudor.

    Cultivar una buena primera impresión comienza por saber dar bien la mano.

    4. El nivel de la mirada

    Hay personas que parecen no ser capaces de mirar de frente. Mirar frecuentemente hacia arriba, o giran la cabeza hacia los lados a intervalos regulares mientras hablan, de modo que en demasiadas ocasiones perdemos el contacto ocular del que hablábamos en el punto uno.

    Como mínimo, este tipo de actitud incita a la sospecha. Muchos piensan que cuando se desvía la mirada se está ocultando en realidad una mentira (aunque no tiene por qué ser así), o que al menos, nos estamos inventando parte de lo que estamos contando.

    Asegúrate en este sentido, de que no desvías la mirada cuando hablas y, sobre todo, nunca mires de arriba hacia abajo, lo cual se traduce en una innecesaria posición de superioridad.

    5. Tu territorio

    Al entrar en cualquier habitación, despacho, etc. es importante saber determinar cuál en nuestro territorio. Cuanto antes detectemos cuál es la zona en la que nos encontramos bien, y sepamos expandirnos en ella, considerándola nuestra, más impresión de control y de “saber lo que hacemos” estaremos transmitiendo a quien nos escucha.

    Por el contrario, quedarnos parados “como pasmarotes” o dejar que alguien entre deliberadamente en nuestra zona de confort no son las mejores actitudes que podemos adoptar.

    La semana que viene seguiremos profundizando sobre lo que cuenta nuestro cuerpo, y cómo podemos aplicarlo al mundo de la empresa.

    También te gustará

    clientes-insatisfechos

    ¿Qué lleva a tus clientes a serte ‘infiel’?

    Más complicado que atraer nuevos usuarios es conseguir fidelidad a aquellos que ya han confiado …

    Suscríbete gratis a MuyPymes

    Suscríbete gratis a MuyPymes

    Cada mañana te llegará un mensaje con un resumen con los nuevos artículos publicados. Sin publicidad.

    Gracias por suscribirte a MuyPymes.