Cuándo merece la pena tener un seguro de gestión de recambios

recambios coche

En España, el 90% de las intervenciones de la grúa está motivada por averías mecánicas de los automóviles; sin embargo, pocas son las empresas que, teniendo una flota de vehículos, contratan coberturas para estos supuestos. Quizás muchos no saben que, aunque tengas un seguro a todo riesgo, este no va a cubrirte las averías mecánicas, es necesario que tu póliza cuente con un seguro de gestión de recambios.

La garantía de los vehículos

A la hora de buscar compañías que oferten seguros de automóviles con gestión de recambios, nos encontramos que son pocas las que lo tienen. Su baja popularidad, debido a que los clientes piensan que les va a subir demasiado la prima, las hacen difícil de encontrar. Pero nada más lejos de la realidad, no solo el incremento de precio es insignificante, sino que a un empresario le puede salir más barato a la larga, especialmente cuando expira la garantía que dan los fabricantes.

¿En qué consiste esta garantía? En la normativa europea, los fabricantes tienen la obligación de dar al cliente, como mínimo, dos años de garantía en los coches nuevos (ampliable a 4) y un año (ampliable a 2) para los coches de segunda mano, caso aparte son los vehículos industriales (furgonetas, camiones, etc..).

Cuando hablamos de garantía de coches nuevos, esta tiene una “letra pequeña” y es que solo cubre defectos de fábrica, un término que no se concreta en ninguna normativa y, que para evitar problemas, se acoge a los supuestos que establece la AEA (Automovilistas Europeos Asociados):

  • Cuando la descripción del coche no sea la anunciada por el vendedor.
  • Cuando no sea apto para su uso.
  • Cuando el vendedor nos haya asegurado que puede usarse para lo que el comprados haya especificado y luego no sea así.
  • Cuando presente deficiencias de calidad y prestaciones.

Como vemos, todo es, cuanto menos abstracto, por lo que muchos conductores optan por contratar un seguro comercial para dar cobertura a otros supuestos no indicados.

Con respecto a los vehículos de segunda mano, la ley distingue entre si la compra se hace a un particular o a una empresa. En el primer caso, el comprador tiene una garantía de seis meses regulada por el Código Civil contra los vicios y defectos ocultos, defecto interno y grave. En el segundo caso, la garantía se extiende a un año y se recoge en la Ley General para la Defensa de los Consumidores y los Usuarios.

En cualquiera de los dos casos, hablamos siempre de problemas graves, como pueden ser del motor, pero en ningún caso cubrirá problemas mecánicos que sí puede resolverte una póliza que incluya esta cobertura y que se extiende a los recambio de piezas.

En conclusión, contratar una póliza que incluya gestión de recambios te puede ahorrar mucho dinero si cuentas con una flota de vehículos, especialmente si ha expedido ya la garantía de fabricante. Es especialmente interesante contratarla desde el principio cuando hablamos de coches de segunda mano, ya que la garantía que te ofrece la ley en estos casos son solo cubre vicios ocultos graves y no problemas mecánicos, que al final son los más habituales.