Los hombres y las mujeres no se lesionan igual en un accidente de tráfico

colision

En plena actualidad del debate sobre la igualdad de sexos, en temas de seguridad vial no podemos dejar de abordar ciertas diferencias anatómicas que nos diferencian y que son tan importantes de reconocer para, por ejemplo, reducir las consecuencias de un accidente de coche. Afortunadamente, algunas marcas de coches como Volvo, se han dado cuenta que no nos lesionamos igual y que las mujeres no van lo suficientemente protegidas dentro del automóvil. Y es que los ensayos de colisión que se realizan a los vehículos en general solo emplean maniquíes masculinos, es decir, que realmente no muestran cómo proteger al cuerpo de la mujer, en caso de colisión.

Pero, ¿cuáles son esas diferencias que deberían tener en cuenta los fabricantes?

1 – Tórax

El tórax (la caja del pecho) de la mujer es más débil y está menos alto que el del hombre, además tiene una base un poco más ancha. Estas diferencias anatómicas hacen que el pecho femenino tenga más probabilidades de ser dañado en caso de accidente. Un coche seguro para ellas tiene que vigilar que tanto los cinturones de seguridad como los airbargs laterales tengan en cuenta estas diferencias para cubrir el máximo de espacio, reduciendo al mínimo las lesiones torácicas de ambos sexos.

2 – Cervicales

Una de las partes del cuerpo más castigadas en caso de colisión, por muy leve que este sea, son las cervicales. Y, una vez más, las mujeres tienen más probabilidades de sufrir los denominados «latigazos cervicales», debido a que su cuello es más largo que el de los hombres, tiene menos fuerza y una colisión les puede causar una inclinación brusca y descontrolada del mismo.

Para evitar este daño, el coche debería estar provisto de reposacabezas sólidos y con un diseño que proteja tanto la cabeza como la columna de hombres y mujeres.

3 – Cabeza

Las mujeres tienen la cabeza más pequeña que los hombres, la frente menos ancha y elevada y una cara más corta y redonda. Además, de media, suelen ser más bajas que sus compañeros masculinos. Estas diferencias provocan que no siempre los airbargs sean capaces de protegerlas como debieran, hacen falta más elementos de protección, como los airbags de techo laterales. Esto impiden que la cabeza se golpee contra objetos del exterior del vehículo y otros elementos.

4 – Embarazo

Si bien los cinturones de seguridad han demostrado, en multitud de ocasiones, que salvan vidas, no hay que olvidar que su tensión puede provocar graves problemas en una mujer embarazada, ya que puede presionar fatalmente al feto. Bien es cierto que existen en el mercados cinturones especiales para este colectivo, cuya sujección está diseñada de forma diferente, no estaría de más que los fabricantes comenzaran a incorporarlos como extra a sus vehículos.