Principales aspectos a tener en cuenta a la hora de asegurar la maquinaria agrícola

tractor

Los responsables de las explotaciones agrícolas y ganaderas que necesitan utilizar diferente maquinaria agrícola para su actividad profesional han de saber que todas ellas requieren se pólizas individuales, según sus características. Si bien los seguros de tractores se han estandarizado, los de las máquinas complementarias no solo requieren del seguro de circulación, sino que hay que añadir coberturas a medida.

Estos son algunos de los factores que influyen en el tipo y el precio de los seguros:

El tipo de maquinaria

Dentro de la maquinaria agrícola existen muchos tipos, pero vamos a detenernos en las más utilizadas, como son las cosechadores, remolques y motocultores, todas ellas tienen peso, mecanismos y funciones diferentes que influirán a la hora de confeccionar una póliza a medida.

Las cosechadoras son aquellas que recolectan las frutas y verduras y la mayoría de ellas van enganchadas a un tractor, aunque están saliendo nuevas máquinas que son autopropulsadas y funcionan por sí mismas. En cuanto a sus elementos está compuesta por el motor, el sistema motor, el mecanismo de corte, otro de trillado y limpia y un sistema de transporte y almacenaje.

El monocultor es aquel que va dirigiendo el agricultor a pie y es propulsado por un solo eje. Cuentan con un motor de diésel o gasolina de escasa potencia y dos ruedas tractoras.

Por último, el remolque es un vehículo sin motor que está formado por un chasis, una superficie de carga, cuatro ruedas y un freno, en caso de que sea de grandes dimensiones. Necesita de un tractor para que lo arrastre.

El ámbito de circulación

Para transportar los productos desde el campo hasta el almacén, es obvio que la maquinaria agrícola tiene que pasar por la vía pública, sobre todo en zonas agrarias. Sin embargo, no se le aplican las mismas normas de circulación que al resto de vehículos por sus peculiares características y, a la hora de elaborar una póliza a medida, se tendrá en cuenta la velocidad que alcanzan y el tipo de vía por donde pueden circular.

Por ejemplo, si la maquinaria es capaz de superar los 60 kilómetros por hora sí puede circular por autopistas y autovías, mientras que por la vía pública tienen una limitación de 40 km/h, reduciéndose a los 25 km/h si lleva remolque, que también deberá colgar una señal luminosa V2.

En una carretera de tres o más carriles, estos vehículos deben estar siempre en el de la derecha y no puede adelantar a otro vehículo si tiene que recorrer más de 200 metros para ello.

La Responsabilidad Civil

En el ámbito de la maquinaria agrícola, existen tres tipos de responsabilidad civil: el de la carga, el de la actividad y el de las mercancías y todos ellos tienen características diferentes.

En el primero de ellos se aseguran los daños que la carga del vehículo puede ocasionar a terceros (cosas o personas) derivados de la actividad del transporte y muchas veces se confunde con el seguro de mercancía. Veamos en qué se diferencia con un ejemplo claro: si un tractor lleva una carga de melocotones y, en un momento dado, se caen sobre un vehículo, el seguro de carga cubriría los daños a ese vehículo pero no las pérdidas de los melocotones. De este último se encargaría un seguro de mercancías.

Por último, el seguro de responsabilidad civil de la actividad es una póliza un poco más amplia que el de la carga, que puede ir dentro de esta si estamos hablando de profesionales del transporte. Se encarga de cubrir los datos a terceros por el tipo de actividad que se genera.