Impresión, papel y pyme, una mirada a fondo

El papel se mantiene como un elemento fundamental para cualquier pyme, no en vano es la base de la impresión y también de buena parte del trabajo que todavía se realiza de una manera casi «artesanal» (los diseños a mano son un excelente ejemplo).

Como hemos indicado el papel es la base de la impresión y si esa base falla todo saldrá mal. Por ello debemos tener mucho cuidado al elegir este consumible y utilizar los tipos más adecuados para la actividad que vamos a llevar a cabo:

  • Impresiones estándar en formato A4: Hablamos de documentos e impresiones normales que incluyan gráficos o imágenes como elemento secundario. El gramaje idóneo es de 80 gramos por metro cuadrado. Con esa cifra obtendremos resultados óptimos y además ofrece una buena relación calidad-precio.
  • Impresiones para crear flyers, diagramas y folletos: En estos casos nos encontramos con un formato que requiere de una mayor dureza. El gramaje más recomendable es de 135 a 200 gramos por metro cuadrado, ya que ofrece una consistencia y una resistencia superior.
  • Impresiones para crear tarjetas de visita y portadas de revistas: Nos encontramos con un nivel superior al anterior. Para sacar adelante esos trabajos lo mejor es apostar por un papel de más de 250 gramos por metro cuadrado.
  • Impresiones de fotografías e imágenes: En estos casos debemos recurrir a papel fotográfico que tenga un buen gramaje y una opacidad suficiente (no debe ser posible ver a través de él).

Problemas de utilizar un papel inapropiado o de mala calidad

Si utilizamos un papel que no es el adecuado para el trabajo de impresión que estamos realizando o simplemente es de mala calidad tendremos problemas que pueden hacernos perder tiempo y dinero.

A continuación repasamos los problemas más importantes que puede generar un papel inadecuado o de baja calidad:

  • El papel de bajo gramaje o inadecuado para un tipo concreto de trabajo de impresión puede ser incapaz de absorber adecuadamente la tinta, lo que se traducirá en errores graves como zonas borrosas, colores mezclados o poco fieles y textos movidos.
  • También es posible que acabe produciendo más atascos debido a su propia fragilidad, ya que puede acabar torciéndose por ser demasiado ligero y delgado. El rizado es otro de los problemas más frecuentas en papel de escaso gramaje.
  • Las impresiones erróneas o de una calidad insuficiente son otras de las consecuencias más importantes si utilizamos un papel que presenta una calidad inadecuada para el trabajo de impresión que estamos realizando.