Domingo , 4 diciembre 2016 Impresion Pyme
  • Conocemos a Vicent Rosso, country manager de BlaBlaCar

    Vincent Rosso_foto

    Hablar de BlaBlaCar es hablar de un proyecto que ha conseguido que en poco más de tres años de vida en nuestro país, miles de personas viajen de una forma diferente. Hablar de BlaBlaCar es hablar de uno de los proyectos de consumo colaborativo más importantes de Europa y por supuesto, hablar de BlaBlaCar es hablar de un nuevo estilo de vida que se alinea con otros proyectos como Airbnb, eBay o Kickstarter.

    Pero lo primero es lo primero. ¿Qué es BlaBlaCar? Resumiéndolo rápidamente, podríamos decir que es un servicio que conecta conductores con pasajeros para compartir coche. El principio en el que se basan es sencillo: si en la mayoría de los viajes que se producen en carretera casi todos los asientos permanecen libres (o ociosos según la terminología del consumo colaborativo), ¿Por qué no aprovecharlos para trasladar a otras personas interesadas en llegar al mismo sitio que nosotros? Como suele decirse, el resto es historia y esta start-up francesa ha conseguido que millones de personas se muevan por Europa gracias a esta fórmula basada en la sharing economy.

    De todo eso  hablamos con Vincent Rosso, country manager de BlaBlaCar para España, en sus recién estrenadas oficinas en la Gran Vía madrileña. Lo primero que le preguntamos, es sobre la salud de consumo colaborativo en España y cómo proyectos como el que lidera, se están abriendo paso en nuestro país.

    Nos cuenta que “el panorama en España es realmente positivo, en el caso de nuestra empresa, España se ha convertido en el tercer mercado global por número de usuarios” y explica que lo más interesante es que cada vez “hay más proyectos que pertenecen a la sharing economy, en ocasiones sin que los propias empresas o los usuarios tengan por qué saberlo” porque como remata “es un fenómeno global y que va a más”.

    blablaapp

    Que va a más se demuestra con eventos como el OuiShare Spain Tour , que en los últimos diez días, ha recorrido cinco ciudades españolas para poner en común los beneficios de la economía colaborativa. A punto de embarcarse en el tour europeo, Rosso nos cuenta que la experiencia ha sido francamente positiva “porque no sólo ha servido para dar a conocer nuestros proyectos, sino conocer otros que nacen de forma espontánea, como el caso de una web de Granada que facilita el intercambio de ropa de segunda mano y que está permitiendo a sus usuarios un ahorro conjunto de 6.000 euros al año”.

    Y precisamente ahorro es una de las palabras clave que surgen cuando se habla de economía colaborativa. Para Rosso, el ahorro que tienen los usuarios que usan un servicio como BlaBlaCar, es evidente: “alguien que haga un trayecto regular (una vez a la semana) entre Madrid y Valencia por ejemplo, puede ahorrarse unos 2.000 euros al año y ya estamos hablando de dinero” explica.

    balblacar

    ¿Pero el ahorro económico el único motivo por el que triunfan este tipo de proyectos? Es una pregunta que no tiene una respuesta muy clara. En primer lugar Rosso afirma que “no se puede decir que no haya una conciencia social ni que no haya personas que no les guste como una filosofía, o que tengan una idea ecologista que les lleve a renunciar al coche personal para evitar emisiones pero en general lo que prima es la economía, especialmente en un momento de crisis”.

    Aún así explica que aunque sin lugar a dudas el primer contacto con el servicio es sin lugar a dudas económico, pero “cuando las personas se acostumbran a una nueva forma de viajar, de compartir experiencias, surgen otras motivaciones”.

    De momento el servicio que BlaBlaCar ofrece tanto a viajeros como a conductores, es completamente gratuito en España, “aunque no sabemos durante cuánto tiempo” afirma. Lo más probable es que el servicio vaya incorporando algunas de las funciones premium que ya se ofrecen en la versión francesa de la web: “cuando alcancemos una masa crítica es probable que establezcamos un servicio de pago en el que se puedan realizar reservas y pagos on-line, asegurando a los viajeros que siempre tienen plaza” explica el director de BlaBlaCar en España, detallando que en ese caso el servicio se quedaría con una pequeña comisión, de una forma muy similar a lo que hace Airbnb con la reserva de apartamentos.

    Por supuesto al hablar de consumo y economía colaborativa, las referencias a Airbnb son inevitables. El hecho de que el servicio de alquiler de casas vacacionales entre particulares haya levantado ampollas entre los lobbies hoteleros, hace preguntarnos si no es necesaria una regulación para este tipo de servicios, que en la mayoría de los casos se mueven en un marco alegal. La posición de Rosso ante una posible regulación es un tanto ambigua:  “¿Se puede regular a un grupo de amigos que deciden compartir un coche para viajar? ¿Se puede regular a aquellos que intercambian sus casas en vacaciones o los que invitan a cenar en su casa cobrando por ello? Es una pregunta interesante. Es probable que finalmente sí que vamos a ver una regulación, pero no sabemos cuándo… yo creo que todavía va a tardar. ¿Qué es necesaria? En algunos casos puede ser pero cuando no la hay, se ha demostrado que los ciudadanos se organizan” concluye.

    Y si bien es cierto que los proyectos de economía colaborativa están de moda, también lo es que no todos triunfan. Proyectos como BlaBlaCar o Airbnb han conseguido masas críticas que difícilmente encontramos en muchos otros proyectos. ¿Cuál es pues su secreto? Para Russo la clave está en “detectar un recurso ocioso que sea capaz de atraer a los demás y que tenga mucha popularidad (es mucho más popular un coche ocioso que un camión ocioso por ejemplo)”. En segundo lugar, las nuevas tecnologías han demostrado tener un papel vital para que triunfen este tipo de proyectos. ” En el caso de BlaBlaCar hablamos de la reputación on-line de los conductores, de los confortable que resulta el vehículo de la puntuación que le dan los pasajeros, etc.”

    Terminamos nuestra conversación con Vicent Rosso, hablando del buen número de anécdotas que seguramente se vive en un servicio que pone en contacto a completos desconocidos para compartir un viaje “Se podría escribir un libro con las anécdotas que han producido en BlaBlaCar y tal es así que en Francia se ha rodado un documental” – comenta- a la vez que nos explica el caso de una novia que no hubiese llegado a su boda de no ser por BlaBlaCar.

     

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