Viernes , 9 diciembre 2016 Impresion Pyme
  • Seis claves para reinventar tus viernes

    iloveviernes

    Después de una semana intensa, los viernes suelen ganarse su justa fama de días menos productivos de la semana. El fin de semana está casi ahí y muchos pensamos a pensar en los planes del sábado, la salida del domingo, etc. Y sin embargo si enfocamos nuestros viernes de una forma diferente, podemos convertirlos en los días más productivos de la semana. Al menos eso es lo que aseguran en Inc.com, publicación que comparte con nosotros las claves que prometen reinventar nuestros viernes.

    Empieza el día antes

    Para muchos este puede ser el peor consejo, pero tiene sentido. El viernes nuestra energía suele comenzar a “disiparse” a partir de las 12.30 de la mañana, cuando empezamos a intuir que el fin de semana ya está aquí. ¿Nuestro consejo para mantenernos productivos? Irnos a la cama el jueves un poco antes y entrar a trabajar los viernes un poco más temprano. De esta forma aprovecharemos mejor el estar “frescos” a primera hora de la mañana.

    “Pasa” de tu e-mail durante las dos primeras horas

    Las dos primeras horas de cada día son normalmente las más productivas de nuestra jornada laboral. Y aunque deberíamos adoptar esto como norma general, especialmente los viernes debemos resistir la tentación de revisar nuestro correo electrónico a primera hora de la mañana.  Si utilizamos una solución basada en web (Gmail, Outlook, etc.) podemos utilizar una extensión como Stay Focusd con la que limitar nuestro acceso al correo electrónico a determinadas horas.

    Trabaja en un proyecto que has ido dejando “para más adelante”

    Los viernes son el día ideal para huir de la rutina y trabajar en esos proyectos a los que nos has podido dedicar atención por falta de tiempo. Dedícate a esos proyectos relacionados con el trabajo de tu empresa pero que tal vez, tienen un toque más personal y que motivan más. Comienza a trabajar en ellos a primera hora, antes de que te veas arrastrado por la rutina de llamadas, peticiones y “problemas” de última hora. Cuando quieras darte cuenta, no habrán pasado tantas semanas y habrás terminado.

    No envíes e-mails – Prográmalos

    No eres el único que sufre los viernes. También todos los demás. Esto quiere decir entre otras cosas, que el viernes no es precisamente el mejor día para mandar ese e-mail tan importante. En vez de eso, cuando empieces a trabajar tu bandeja de entrada, escribe los e-mails que necesitas enviar, pero déjalos programados para la semana que viene, cuando probablemente tendrás más posibilidades de captar la atención de la persona a la que se lo envías. 

    Si trabajas con Gmail, extensiones como Boomerang o Sidekick pueden ayudarte a hacerlo casi sin pensar. Dos de los mejores horarios para entregar esos e-mails son los lunes por tarde o los martes por la mañana.

    Aprovecha para decir que NO

    Muchas ocasiones nos proponen proyectos, colaboraciones, etc. a los que desde el primer momento sabemos que vamos a tener que decir que no. Y sin embargo normalmente solemos retrasar la decisión.

    La aplazamos esperando que no se vuelva a presentar la oportunidad. En vez de eso, vamos a aprovechar el viernes para escoger al menos un proyecto que tenemos que rechazar y vamos a escribir ese e-mail o vamos a hacer esa llamada que nos va a quitar la “carga” de encima. O más simple aún, vamos a revisar nuestra lista de tareas y vamos a eliminar directamente las que estamos seguros que no vamos a poder hacer. Se acabó el aplazar decisiones una y otra vez.

    Planifica la semana

    La última hora del viernes deberíamos dedicarla a planificar y pensar qué nos espera la semana siguiente. ¿Cuáles son nuestras prioridades para la próxima semana? ¿A qué proyectos nos vamos a tener que enfrentar?  ¿Qué días vamos a tener más despejados? ¿Cómo se presenta nuestra agenda? Es el momento de echar un vistazo a nuestra lista de tareas y volver a priorizar.

    Si seguimos estos pasos descubriremos que nuestros viernes no son un día más, sino precisamente ese día diferente en el que hacemos todo aquello que necesitamos para por un lado despejar nuestra mente y por el otro, no renunciar a nuestra productividad.

    Imagen: Shutterstock

    También te gustará

    gates_reading

    Cinco libros que según Bill Gates deberías empezar a leer

    Si hay una persona que no necesita presentación es Bill Gates. El fundador de Microsoft …

    Suscríbete gratis a MuyPymes

    Suscríbete gratis a MuyPymes

    Cada mañana te llegará un mensaje con un resumen con los nuevos artículos publicados. Sin publicidad.

    Gracias por suscribirte a MuyPymes.