ADP Research ha publicado el informe “People at Work 2025”, con las conclusiones sobre la opinión de los empleados en España y a nivel internacional sobre la IA en el trabajo, su familiaridad y receptividad, y sus preocupaciones sobre la pérdida de empleos relacionada con esta tecnología. Para ello la compañía ha entrevistado a más de 38.000 empleados en España y otros 33 países.
Resultados en España
El 10% de los trabajadores en España afirmó temer que sus empleos sean reemplazados por IA, la segunda mayor proporción en Europa, pero en línea con la media mundial del 10%. Los trabajadores más jóvenes, de entre 18 y 26 años, fueron, con diferencia, los más propensos (26 %) a expresar este sentimiento. La proporción de quienes expresaron temor se redujo al 12 % entre los trabajadores de entre 27 y 39 años, y continuó disminuyendo por edad, hasta alcanzar tan solo el 4% entre los trabajadores de 55 años o más.
«El impacto de la IA no es sólo un cambio tecnológico, sino también emocional para los trabajadores de todo el mundo», señala Bárbara Gómez, directora de Operaciones de ADP Iberia. «Si bien muchos trabajadores visualizan la IA como una herramienta para un cambio positivo, este cambio también genera cierta incertidumbre. Los empleadores que reconozcan y aborden este panorama emocional, expliquen el impacto y capaciten a sus empleados para usar estas nuevas herramientas, estarán mejor posicionados para apreciar el verdadero potencial de la IA y construir una fuerza laboral resiliente y preparada para el futuro».
Conclusiones a nivel global
Las conclusiones del estudio revelan una gama compleja y a menudo contradictoria de sentimientos entre la fuerza laboral global sobre el efecto de la IA en el empleo. Si bien muchos ven las posibilidades positivas de la IA, un gran número también se preocupa por la pérdida de empleo y se siente inseguro sobre la futura influencia de la IA en sus puestos de trabajo.
También parece que la presencia de la IA puede crear retos para la retención de personas: de hecho, el 30 % de los que creen que podrían ser reemplazados están buscando activamente nuevos empleos, en comparación con el 16% de los demás.
“Es necesario que expliquemos la importancia de integrar la IA en el lugar de trabajo y respetar el equilibrio entre humanos y tecnología, especialmente en el sector de RR.HH.: cada hora ahorrada gracias a la IA puede ser invertida en el desarrollo y compromiso de los empleados”, añade Bárbara.
Las principales conclusiones a nivel global de People at Work 2025 sobre la IA son la siguientes:
- Predominan los sentimientos encontrados. Si bien el 17 % de los trabajadores está totalmente de acuerdo en que la IA influirá positivamente en su trabajo el próximo año, y el 33 % está de acuerdo, los sentimientos generales son diversos. Sólo 1 de cada 10 trabajadores está totalmente de acuerdo en sentir miedo de que la IA reemplace su trabajo.
- Esperanza e inquietudes a la par. Curiosamente, el 27 % de los trabajadores que cree que la IA tendrá un impacto positivo en sus trabajos también temen que la tecnología pueda reemplazarlos. Por ejemplo, los sectores con las perspectivas más optimistas sobre la IA, como Egipto o la India, también presentan la mayor proporción de trabajadores que temen ser reemplazados. Esto indica que la IA genera tanto entusiasmo por su potencial como preocupación por sus efectos finales.
- Lo desconocido refuerza la ansiedad. Una parte significativa de las personas (44 % en conjunto, de acuerdo/totalmente de acuerdo) no tiene idea de cómo la IA cambiará sus trabajos. Esta incertidumbre puede contribuir a la ansiedad, ya que en algunos sectores una gran proporción de trabajadores que temen ser reemplazados también presenta una gran proporción de quienes no están seguros sobre el impacto de la IA.
Diferencias por industria y tipo de trabajo
Los primeros en adoptar la IA son más optimistas: quienes trabajan en los sectores de servicios tecnológicos, finanzas, seguros e información tienen una mayor probabilidad de tener una perspectiva positiva sobre el impacto de la IA, pero también expresan mayor preocupación por ser reemplazados. Estos sectores valoran la eficiencia y la ventaja competitiva, que la IA puede mejorar.
Los trabajadores altamente cualificados lideran en optimismo y preocupación: programadores, académicos e ingenieros son los más propensos a creer que la IA tendrá un impacto positivo en sus trabajos (el 24 % está totalmente de acuerdo), pero también son los más preocupados por ser reemplazados (el 13 %) y los más propensos a decir que no saben qué traerá el futuro (el 14 %).
Los sectores centrados en el ser humano muestran cautela: las industrias que dependen en gran medida de las interacciones humanas, como la atención médica y la asistencia social, expresan mayores preocupaciones sobre el impacto de la IA.


























