Lizcore, startup especializada en tecnología para rocódromos, ha iniciado una ronda de financiación Seed con la que busca captar un millón de euros para impulsar su expansión internacional. La compañía, que comenzó su actividad comercial en noviembre de 2025, tras tres años de desarrollo tecnológico, ya opera en centros de escalada de cuatro países y negocia su entrada en nuevos mercados, entre ellos, Estados Unidos.
La startup ha desarrollado un sistema tecnológico que combina software de gestión para rocódromos (SaaS), herramientas de seguridad basadas en inteligencia artificial y una aplicación móvil para usuarios. Su propuesta está dirigida a digitalizar la operativa de los centros de escalada indoor, un sector que ha crecido de forma sostenida en los últimos años impulsado por el auge de este deporte como actividad recreativa y de fitness.
Actualmente, Lizcore tiene su tecnología instalada en casi 50 rocódromos entre los países de España, Italia, Reino Unido, Dubai, India, Holanda y México. “La escalada indoor ha crecido mucho en instalaciones y usuarios, pero la gestión y la seguridad seguían resolviéndose con herramientas poco especializadas. Nuestro objetivo es aportar una capa tecnológica que profesionalice la operación de los centros”, señala el fundador y consejero delegado, Edgar Casanovas.
Un modelo basado en software, datos y seguridad
El modelo de negocio combina la venta e instalación de dispositivos de hardware propios, entre ellos su sistema de seguridad para dispositivos de autoaseguramiento, con cuotas recurrentes por el uso de su plataforma de gestión en la nube. La compañía cuenta con un ingreso medio estimado de 134 euros al mes por rocódromo. Para 2026, la compañía prevé alcanzar una facturación de más de 300.000 euros.
Su principal desarrollo en el área de seguridad es Safety Gate, un sistema que utiliza visión por cámara e inteligencia artificial para verificar el uso correcto de dispositivos autobelay, con el objetivo de reducir accidentes y el riesgo legal para los operadores. Esta solución se integra con su software de gestión, que permite a los centros controlar accesos, actividad de usuarios y métricas de uso.
El ecosistema se completa con una aplicación móvil para escaladores, que introduce elementos de gamificación, seguimiento del rendimiento y retos, orientados a mejorar la fidelización de los clientes de los rocódromos.
La ronda Seed que la compañía ha comenzado a presentar a inversores tiene como objetivo reforzar tres áreas principales: escalar la producción de su hardware de seguridad, ampliar el equipo comercial en mercados estratégicos, especialmente Estados Unidos y Europa, y seguir desarrollando su plataforma de software y sus algoritmos de inteligencia artificial.
“Salimos al mercado con una tecnología muy madura después de tres años de desarrollo porque sabíamos que la industria de la escalada estaba huérfana de una solución de ingeniería seria”, afirma el CEO, que añade que “la respuesta de los gerentes de centros en Italia o Reino Unido ha validado que el ‘hambre’ de profesionalización es global. Ahora buscamos socios inversores que quieran sumarse a esta ronda para liderar la categoría de sportech en escalada a nivel mundial”.
Antes de esta operación, Lizcore cerró una ronda pre-seed previa de 630.000 euros, procedente de inversión privada y financiación pública, con la que completó el desarrollo del producto y su validación inicial en mercado. Mientras que, con esta nueva etapa, la startup aspira a posicionarse como uno de los proveedores tecnológicos especializados en un segmento deportivo que, aunque de nicho, está ganando dimensión económica y atrayendo el interés de inversores vinculados al deporte y la tecnología.


























