Si los trabajadores pudieran diseñar su propio paquete de compensación, ¿qué beneficios elegirían? En un contexto en el que cada vez se busca una mayor personalización de la propuesta salarial, comida y transporte se sitúan entre las opciones que más interés despiertan entre los empleados, especialmente por estar vinculadas a dos de los gastos más habituales de su día a día.
Los datos de uso de Betterfly apuntan en esta dirección: el 80% de sus usuarios activa los beneficios de comida y transporte y el 81% de quienes los tienen activos hace uso de ellos de forma mensual. Ambos beneficios registran los mismos porcentajes y su uso se ve facilitado por la posibilidad de gestionarlos a través de una única tarjeta, que permite acceder de forma sencilla y práctica a ambos beneficios en el día a día.
Estos datos sitúan así comida y transporte como dos de los beneficios con mayor penetración y frecuencia de uso, poniendo de manifiesto que, a la hora de configurar su paquete de compensación, los trabajadores tienden a priorizar aquellas opciones que tienen un impacto directo en su economía diaria.
Comida y transporte: dos gastos cotidianos que también forman parte de la compensación
El interés por estos beneficios coincide con el peso que ambas partidas tienen dentro del presupuesto de los hogares españoles. Según la Encuesta de Presupuestos Familiares del INE correspondiente a 2025, el gasto medio por hogar alcanzó los 35.101 euros, un 3,1% más que el año anterior.
Dentro de este presupuesto, el transporte representa el 11,5% del gasto total de los hogares, con un desembolso medio de 4.020 euros al año. Por su parte, los hogares españoles destinan un 16% de su presupuesto a alimentos y bebidas no alcohólicas, con un gasto medio de 5.626 euros anuales.
Se trata, por tanto, de dos categorías estrechamente vinculadas a la economía cotidiana de los trabajadores y que pueden adquirir un valor añadido cuando se incorporan a la propuesta de compensación de una empresa.
En este escenario, los beneficios que permiten destinar parte de la remuneración a gastos habituales adquieren una dimensión especialmente práctica: no se trata únicamente de añadir ventajas al salario, sino de adaptar una parte de la compensación a las necesidades reales de cada empleado.
Del salario estándar al “salario a la carta”
La retribución flexible permite a los empleados adaptar una parte de su compensación a sus necesidades, eligiendo entre diferentes beneficios como comida, transporte, guardería, seguros médicos o formación.
La clave de este modelo es que cada trabajador pueda elegir los beneficios que más valor tienen para su situación personal, desde la guardería para quienes tienen hijos hasta la formación o el seguro médico.
“Los empleados ya no buscan únicamente una nómina, sino una propuesta de compensación que se adapte a su realidad. Poder elegir entre diferentes beneficios permite que cada persona encuentre aquellos que realmente tienen valor para ella”, explican desde Betterfly España.

























