Viernes , 21 julio 2017 Impresion Pyme
  • Precariedad laboral y exclusión social: Cuando tener trabajo no es suficiente

    precariedad laboral

    1 de mayo, Día Internacional de los Trabajadores. España se levanta una jornada más con 4.255.000 de personas que no tienen trabajo. Este es el dato más llamativo, el que suele generar comentarios y nos mueven a debatir sobre posibles salidas y soluciones a este problema. La magnitud de la cifra y lo prolongado en el tiempo de este dato –unos parados arriba, unos parados abajo– esconde otra realidad no menos preocupante: la de la precariedad del empleo en nuestro país.

    La Encuesta de Condiciones de Vida relativa a 2016 no deja lugar a dudas: los hogares españoles tuvieron unos ingresos medios de 26.730 euros, con un embolso por persona de 10.078 euros de media. Esto sitúa a un 22,3% de la población en riesgo de pobreza y la exclusión social es los que conlleva tal situación. La realidad de estos ciudadanos se traduce en retrasos en los pagos, con dificultades para abonar recibos de hipoteca o alquiler, de electricidad, de agua, de comunidad… Todo ello afecta al día a día de los afectados, de sus familias y de sus hijos si los hubiera.

    Los sindicatos siguen alzando la voz ante las cifras del paro relativas al primer trimestre del año. La Encuesta de Población Activa recoge la existencia de 69.800 personas más que se han quedado sin trabajo, por lo que el desempleo asciende ya al 18,75%. Como venimos reseñando, no solo este apunte es negativo, en esta jornada se quiere poner el foco de atención en la calidad del empleo que se ha ido generando, con contratos precarios, sueldos muy bajos y condiciones que deberían mejorar. Los jóvenes son los que están sufriendo especialmente ese tipo de contrataciones y las mujeres son las otras damnificadas de esta realidad. Sin lugar a dudas estamos ante un problema estructural del mercado laboral en España.

    Los autónomos también están quitando el pie del acelerador. El número de trabajadores por cuenta propia ha caído en 23.800 personas entre enero y marzo de este 2017.

    El paro va por barrios, por así decirlo. Andalucía, Madrid y Cataluña lideran la creación de puestos de trabajo. En tierras catalanas se encuentra también una de las mayores sangrías laborales, seguida de Islas Baleares y Galicia.

    Como decimos, un 1 de mayo más en el que seguir reivindicando el derecho no solo a un trabajo. Hay que ir más allá: se trata de clamar por un empleo digno que permita a los ciudadanos vivir en condiciones dignas y evitar el fantasma de la exclusión social que planea por cientos de miles de personas en España. Hoy puede ser un conocido lejano, el vecino de enfrente o el tendero de la esquina. Mañana, quién sabe, puede ser un familiar, nuestra pareja o nosotros mismos. Hay que luchar unidos porque esta es una batalla de todos.

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