domingo , 21 abril 2019 Impresion Pyme
  • Así es el defraudador empresarial: hombre, de entre 36 y 55 años, con poder en la empresa

    El perfil mayoritario de defraudador empresarial corresponde a un hombre de entre 36 y 55 años con gran poder en la organización y socialmente apreciado, según concluye el informe Global Profiles of the Fraudster, realizado por KPMG Forensic.

    Según indican los resultados de su informe, el 69% de los estafadores empresariales tiene edades comprendidas entre los 36 y los 55 años; el 65% corresponde a empleados contratados por la empresa y en el 35% de los casos son ejecutivos o consejeros que llevan en la empresa, al menos, seis años (38%). El 44% de los investigados en el informe disponía de gran poder en su empresa y tenía capacidad para anular los controles. Además, el 38% de los estafadores se describe a sí mismo como una persona muy respetada en su organización.

    El 60% tiene como motivación predominante para cometer el fraude, el lucro personal, mientras que en un 27% de los delitos la causa estuvo motivada por entender que la posibilidad de hacerlo resultaba sencilla.

    De acuerdo con el estudio, el fraude empresarial se comete con más frecuencia en grupo (62%) que de manera individual (38%) y, aunque en la mayoría de los casos participan ambos sexos (46%), los hombres (39%) tienden a defraudar más que las mujeres (7%).

    El informe determina que en el 61% de los casos en los que el fraude se comete en grupo intervienen individuos externos. El 44% de los defraudadores fue descubierto por un chivatazo o una queja y el 22% lo fue como resultado de investigaciones de la dirección.

    Por otro lado, según el estudio, el fraude dentro de las organizaciones parece estar aumentando de forma alarmante y en el 61% de los casos se debe a la debilidad de los controles internos. El número de defraudadores que pudieron cometer delitos aprovechándose de la misma aumentó en 2015 hasta el 27%, frente al 18% que se observaba en el informe de 2013.

    El informe determina en este sentido que las empresas no aprovechan lo suficiente la tecnología para combatir el fraude. De hecho, la tecnología es un elemento utilizado en una cuarta parte (24%) de los casos de fraude y, sin embargo, las compañías aún no la aprovechan suficientemente para evitar los fraudes, de forma que solamente un 3% de los casos se ha detectado a partir de análisis proactivos.

     

    También te gustará

    Experiencia

    La importancia de la experiencia en los procesos de selección

    Hoy en día, hay una creciente tendencia en las empresas basada en la búsqueda del …

    Suscríbete gratis a MuyPymes

    Suscríbete gratis a MuyPymes

    La mejor información sobre PYMES y autónomos en su correo electrónico cada semana. 

    Gracias por suscribirte a MuyPymes.