lunes , 19 noviembre 2018 Impresion Pyme
  • Los cheques afrontan en silencio su muerte en Europa

    La primera y probablemente última vez que tuve un cheque bancario en mis manos fue hace poco más de un año, ante notario, en el acto de compra venta de mi vivienda. Ninguna de las entidades bancarias que se han cruzado en mi vida me han propuesto eso tan simpático de tener mi propia chequera. Y es una pena. Porque el simple acto de rellenar un cheque te hace sentirte algo más poderoso, como si por un momento fueses el auténtico dueño de tu propio dinero.

    Pero el cheque hace tiempo que está herido de muerte. Y su lenta y casi invisible agonía está llegando a su fin en cada vez más países. Lo dice el último informe que ha elaborado sobre la materia el BCE: los cheques bancarios han pasado mejor vida en ocho países europeos, mientras que su uso en España no llega al 2% de las operaciones monetarias.

    En este sentido, “Retail Payments and the Real Economy” que así se llama el estudio, constata que los cheques bancarios han dichó adiós a países como Eslovaquia, Estonia, Holanda, Hungría, Letonia, Polonia, Suecia e Irlanda, llegando a desaparecer por completo. En España en el año 2000 se liquidaron 150 millones de cheques, mientras que en 2016 la cifra no ha alcanzado los 50 millones, lo que supone un descenso de cerca del 70% en el número de operaciones efectuadas a través de este soporte.

    Sin embargo, hay dos países en los que el cheque se ha hecho fuerte: Francia y Reino Unido. Según los datos del BCE, el país galo liquidó en 2015 casi 2.000 millones de cheques, lo que supone el 70% de las operaciones realizadas a través de este sistema en Europa. Le sigue de lejos Reino Unido con un 16%. ¿Pero por qué está desapareciendo esta forma de pago?

    Según el estudio, uno de los motivos por los que el uso del cheque esta en decadencia son las tarjetas y las transferencias bancarias. A su vez, desde el BCE señalan también que el mercado único de pagos, hará que todo sea digital y que el papel va a dejar de tener cabida, principalmente por los riegos que implican los formatos físicos, ya sean robos, perdidas o falsificaciones, entre otros.

    A esto se suman las limitaciones que estos pagos analógicos plantean en cuanto a la transparencia y la trazabilidad ya que, cuando un cheque al portador se cobra en efectivo, se pierde su rastro. Debido a estas limitaciones, algunos países europeos ya no aceptan los cheques como método de pago ya que estas operaciones, no pueden procesarse de forma tan eficiente como otras.

    También te gustará

    Microsoft confirma problemas con iCloud en Windows 10 October 2018 Update

    Windows 10 October 2018 Update se ha convertido por méritos propios en la actualización semestral …

    Suscríbete gratis a MuyPymes

    Suscríbete gratis a MuyPymes

    La mejor información sobre PYMES y autónomos en su correo electrónico cada semana. 

    Gracias por suscribirte a MuyPymes.