sábado , 4 abril 2020 Impresion Pyme
  • Guerra comercial entre Estados Unidos y China, ¿qué ha pasado?

    guerra

    Los problemas que está teniendo Huawei con Google y de los que tanto se está hablando hoy en día, no son más que unas de las grandes consecuencias de la guerra abierta que vienen protagonizando los gobiernos chino y americano, desde principios del año 2018. A día de hoy, estos enfrentamientos se están cobrando sus primeras víctimas, en forma de empresas, empleos e, incluso, en cuanto a poder adquisitivo de ambos países. Quien tenga razón o se equivoque, ya no importa, la mayor guerra comercial de la historia se ha convertido, sin duda, en una lucha de egos.

    Las dos economías más grandes del mundo, a pesar de las numerosas y largas conversaciones comerciales mantenidas, no pudieron llegar a un compromiso, a diferencia del tratado comercial nuevo entre los Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC).

    TradeMachines, rastrea los motivos iniciales de esta guerra comercial y posibles consecuencias de una disputa a largo plazo en economías de todo el mundo. Si tu empresa opera o tenía pensado hacer algún tipo de actividad con estos países, te conviene estar al tanto de las últimas informaciones.

    ¿Es el proteccionismo la solución al déficit comercial de un país?

    Desde que China se unió a la OMC (Organización Mundial del Comercio) en 2001, el déficit comercial de los EE.UU. con ella se ha multiplicado 4,5 veces. Sin embargo, no es en absoluto culpa de China, las empresas estadounidenses se aprovecharon de las dotes naturales del Reino del Medio fabricando en el extranjero e importando todo tipo de bienes a los EE.UU.

    Según el gobierno norteamericano, entre otras razones que justifican esta disputa global se encuentran las siguientes:

    1 -Proteger el empleo. El proteccionismo no protege puestos de trabajo. Los primeros aranceles sobre el acero y el aluminio causaron una pérdida de 16 puestos de trabajo por cada puesto de trabajo obtenido, afectando negativamente a todas las industrias que dependen de materias primas.

    2 – Normas de comercio más justas: al entrar en los mayores mercados de consumo, las empresas extranjeras tienen que cumplir con la normativa local. Joint ventures obliga a empresas extranjeras a transferir sus tecnologías a sus socios chinos. Este punto es la principal causa del conflicto entre las dos potencias de las cuales cada una protege sus intereses y su dependencia y/o avances tecnológicos.

    Según muchos expertos, el propósito oculto de esta disputa comercial tiene principalmente las causas geopolíticas. A principios de los años 2000, China en comparación con los EE.UU. estaba muy retrasado en cuanto a las tecnologías e influencia mundial; en menos de 20 años, se han puesto al día y ahora están desafiando al predominio estadounidense. Además, el nuevo proyecto llamado “Iniciativa del Cinturón y la Ruta de la Seda” y el plan estratégico «Made in China 2025» constituyen una amenaza para los intereses de los EE.UU.

    La única manera de poner fin a esta guerra comercial

    Las técnicas de negociación de Trump lo hicieron famoso en el mundo de los negocios y en las relaciones internacionales, pero esta vez parece que China ni siquiera piensa en la posibilidad de arrodillarse ante los EE.UU.

    El pasado 10 de mayo, ambas partes no pudieron llegar a un acuerdo a pesar de la tregua anunciada en diciembre de 2018, lo que llevó al aumento de los aranceles del 10% al 25% a productos chinos por un valor de 200.000 millones de dólares. Las autoridades chinas deploraron esta decisión y han asegurado de que van a tomar las “contramedidas necesarias”.

    El 15 de mayo, Trump puso en la lista negra a Huawei gracias a un decreto sobre la ciberseguridad de la nación. Las empresas estadounidenses ya no pueden seguir trabajando con esta importante empresa tecnológica. Ha sido un golpe duro para el orgullo de China y la segunda compañía de telecomunicaciones más grande del mundo y también para las negociaciones comerciales. Parece ser que el presidente estadounidense tiene la intención de utilizar a Huawei como un medio de coerción en esta disputa duradera.

    A principios de esta semana, el 20 de mayo, las principales empresas, marcas y detallistas de calzado estadounidenses, escribieron una carta al presidente para que dejara de perseguir sus políticas comerciales o esto se convertiría en algo «catastrófico para consumidores, empresas y la economía estadounidense en su conjunto».

    Y no les falta razón, ya que si bien la industria tecnológica ha sido la primera en notar las duras consecuencias de este enfrentamiento, lo cierto es que, como la fichas de un dominó, todos los sectores se verán afectados de una u otra manera. No obstante, en un mundo globalizado como el nuestro, las decisiones tomadas en una parte del planeta pueden tener un impacto en otra parte.

    También te gustará

    Cómo mejorar el rendimiento de Windows 10 desactivando animaciones y efectos

    Hay muchas formas de mejorar el rendimiento de Windows 10. Podemos, por ejemplo, optimizar de …

    Suscríbete gratis a MuyPymes

    Suscríbete gratis a MuyPymes

    La mejor información sobre PYMES y autónomos en su correo electrónico cada semana. 

    Gracias por suscribirte a MuyPymes.