martes , 16 julio 2019 Impresion Pyme
  • Financiando mi startup: negociar un adelanto de un socio o de un futuro cliente

    Puede resultar un poco embarazoso si no lo hemos hecho antes pero es más común de lo que podamos pensar. Hablamos de negociar un adelanto con un socio o bien con un futuro cliente.

    Con los clientes con quienes ya has trabajado, aquellos que ya saben que eres una persona seria, una persona que da la cara, que produce resultados y que siempre les apoya, es importante hacerles entender que, como todos tenemos que pagar facturas, es normal que tú pidas un adelanto en el momento en que acuerdas trabajar en el proyecto, y digamos, que a la mitad del trabajo factures otro 30% y el 40% restante lo recibas al finalizar.

    Este es un asunto muy fácil de poner en marcha puesto que ningún cliente honesto y respetable, que entiende lo que es el trabajo de un profesional, te podrá decir que no. Si este cliente te dice que no, te está dejando ver mucho acerca del tipo de cliente que es, según asegura Lifestyle al cuadrado.

    Para ello, es conveniente tratar de facturar el proyecto por partes y hacerlo nada más empezar el proyecto, es decir, en el momento del acuerdo verbal o cuando el cliente te envía un email diciéndote: ”Ok, vas a trabajar en este proyecto durante dos semanas”. Nada más recibir esto, la primera factura debe ser enviada al cliente.

    Un anticipo de cliente es una entrega, generalmente monetaria, que se adelanta a cuenta de un suministro futuro o de próximos envíos. Puede consistir en una cantidad fija o un porcentaje sobre un importe establecido. Incluso se puede anticipar el total de una operación lo que supondría cobrarla por adelantado según detalla Circulantis.

    Toda negociación supone cesiones y obtener la ventaja a través de los anticipos de clientes puede implicar conceder aplazamientos en otros pagos. Para estos casos es positivo trabajar con pagarés, que permiten mayor poder de decisión sobre el momento de cobro gracias al descuento de pagarés, evitando así retrasos innecesarios.

    IVA en el anticipo

    El importe recibido debe estar justificado con una factura. La normativa fiscal, en lo que se refiere al IVA para los anticipos de clientesexplica que: en los pagos anticipados, anteriores a la realización del hecho imponible, el impuesto se devengará en el momento del cobro total o parcial del precio, por los importes efectivamente percibidos”

    Por tanto, debes incluir siempre el IVA que corresponda sobre la cantidad anticipada. Además, si eres un autónomo con actividad profesional también debes aplicar el porcentaje de retención pertinente para el IRPF. La factura debe hacerse como si reflejase un suministro normal.

    En cuanto a la declaración del IVA, (modelo 303), las cantidades repercutidas se declararán en el trimestre y ejercicio que corresponda según la fecha de cada factura: tanto la del dinero adelantado como la de la venta en sí.

    Beneficios de los adelantos

    Hay que tener en cuenta que un anticipo de facturas es  un servicio financiero que permite a las empresas cobrar de manera anticipada las facturas emitidas a sus clientes a cambio de un interés y de una comisión. La entidad financiera adelantará el dinero negociado con dicha compañía y pasará a ser la nueva propietaria del cobro de las facturas afectadas por la operación.

    Este servicio permite a las pymes y autónomos conseguir liquidez a corto plazo aprovechando los beneficios de su propia actividad económica. Gracias al anticipo de facturas se puede solucionar un problema puntual de tesorería para hacer frente a pagos urgentes o cualquier tipo de inversión, sin riesgo de quedar en descubierto y sin necesidad de solicitar un minicrédito o un préstamo a corto plazo, cuyos intereses suelen ser bastante elevados.

    Además, se fortalece el balance contable, ya que el capital se puede reinvertir de manera mucho más rápida y se reduce el riesgo de impago, ya que en el caso de el deudor sea insolvente, será la entidad financiera la que tendrá que reclamar las cantidades adeudadas.

    Su funcionamiento es muy similar al del descuento de pagarés o a cualquier otro descuento de efectos, conceptos de los que ya hemos hablado en profundidad. Por ese motivo muchos empresarios hablan de este servicio como descuento de facturas. Sin embargo, en el caso del anticipo de facturas no se exige la existencia de un título de crédito emitido por el cliente, es decir, un pagaré, una letra de cambio o un cheque, por poner algunos ejemplos, sino que las propias facturas son más que suficientes para llevar a cabo la operación, tal y como asegura la web Descuento de pagarés.

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