La plataforma española de compraventa de segunda mano, Wallapop, ha vuelto al centro del escenario empresarial con una noticia que sacude el ecosistema tecnológico nacional: el gigante surcoreano, Naver, ha presentado una oferta para adquirir la startup por 600 millones de euros. Hay que recordar que esta compañía ya posee el 22% del capital de la catalana.
Un origen humilde con visión disruptiva
Wallapop nació en Barcelona en 2013, fundada por Agustín Gómez, Gerard Olivé y Miguel Vicente, con una propuesta sencilla pero potente: permitir a cualquier persona comprar o vender productos de segunda mano cerca de su ubicación utilizando su smartphone. En un momento en que el comercio de segunda mano estaba dominado por plataformas web más rudimentarias, Wallapop apostó por la geolocalización, la simplicidad de uso y un modelo de app-first, que la catapultó al éxito.
En pocos años, Wallapop no solo dominaba el mercado español de segunda mano, sino que se convertía en sinónimo de economía circular urbana, con millones de usuarios y artículos listados cada día. A lo largo de su trayectoria, ha recibido el respaldo de inversores internacionales como Accel, Insight Partners, Northzone y el propio Korelya Capital, fondo respaldado por Naver.
Una oferta a la baja que enciende las alarmas
La propuesta de Naver valora la compañía en 600 millones de euros, una cifra que ha generado descontento entre algunos de los principales inversores, al situarse por debajo de los 806 millones en los que se valoró Wallapop en su última ronda de financiación, en febrero de este mismo año.
Fondos como 14W, que posee aproximadamente el 20 % del capital, han expresado su rechazo frontal a la operación. Otros, en cambio, podrían verse forzados a aceptar debido a necesidades de liquidez o vencimiento de sus fondos. La situación ha dividido a los accionistas, y algunos temen que se repita un caso similar al de Glovo, cuya venta a Delivery Hero generó un amplio debate sobre la desvalorización de unicornios tecnológicos españoles.
El papel del Instituto de Crédito Oficial (ICO), inversor público clave en Wallapop, será fundamental. Si el ICO rechaza la venta, podría frenar el avance de Naver. Una votación en junta se espera en las próximas semanas.
¿Qué busca Naver?
Naver, considerada la «Google de Corea del Sur», ya posee el 22 % de Wallapop (como hemos comentado al inicio) a través de Korelya Capital. Con esta compra, buscaría hacerse con el control completo de la compañía y consolidar su presencia en Europa. Wallapop encaja en su estrategia global de expansión de plataformas de comercio local, aprovechando su experiencia en tecnología de inteligencia artificial y big data.
¿Qué pasará con Wallapop si se vende?
De completarse la operación, Wallapop podría entrar en una nueva etapa, más internacional, pero también perder parte de su identidad española. Algunos analistas consideran que la compra aceleraría su expansión fuera de España, especialmente hacia mercados europeos. Actualmente, la app ya supera el 87 % de penetración en móviles en España y prevé ingresos de 140 millones de euros y un EBITDA de 25 millones en 2025.
Sin embargo, también hay quienes temen que una venta total conlleve ajustes de plantilla, cambios de liderazgo o reorientación del modelo de negocio hacia una lógica más asiática, más centrada en tecnología y menos en comunidad.
¿Y si no se vende?
En caso de que no prospere la oferta, Wallapop podría mantener su independencia y reactivar su plan de salida a bolsa en un plazo de 18 a 24 meses. La compañía ha logrado un modelo rentable en un mercado maduro como el español, y un debut bursátil podría consolidar su papel como líder en recommerce sostenible.
Lo cierto es que la startup está en una encrucijada. Lo que comenzó como una aplicación para vender un sofá usado en el barrio puede terminar en manos de un gigante tecnológico asiático. La decisión, en manos de sus accionistas y del ICO, no solo marcará el destino de una compañía, sino también el rumbo del emprendimiento digital en España.
Foto: Madrid Secreto


























