La temporada veraniega supone es una de las más habituales para que las empresas españolas estudien sus sistemas y herramientas, y busquen actualizarlos con el objetivo de mejorar sus procesos y competitividad en el mercado. En este contexto, el 69% de los empresarios considera la transformación digital una prioridad en la que invertir durante 2025, según datos de un informe de KPMG.
El informe de Salud Digital elaborado por Zoho revela que únicamente un 12% de las empresas no han tenido problemas a la hora de emprender su digitalización, siendo la dificultad más común a la que se han enfrentado la necesidad de recurrir a ayuda o recursos externos para que sus soluciones digitales funcionen (32%). En un contexto en el que las empresas dependen cada vez más de sus datos y de la información que generan, resulta crítico que las herramientas digitales que se usen en su día a día sean interoperables, es decir, que permitan un uso integrado entre ellas, facilitando así un flujo de datos que ofrezca una visión completa de la empresa, y que permita a su vez un uso eficaz de la inteligencia artificial.
Prioridad por la IA
Una de las prioridades más relevantes de los empresarios españoles a la hora de emprender la digitalización de sus organizaciones es la implementación de Inteligencia Artificial para un 54% de los encuestados en el informe de KPMG. En lo relativo a los casos de uso en los que se va a aplicar esta tecnología destaca la optimización de la producción con un 46%, seguida de la mejora de la atención al cliente en un 40%. No obstante, el uso de esta tecnología sigue resultando complejo para un 57% de empresarios, que indican que su integración representa uno de los principales desafíos a los que se enfrenta su organización en los próximos tres años.
En este sentido, uno de los principales retos a los que se enfrentan las empresas es lograr un nivel de madurez digital suficiente para poder optimizar el uso de la IA y lograr así un retorno a su inversión en esta tecnología. Para ello, es necesario que todos sus datos críticos se almacenen en un único repositorio central, del que la IA pueda extraer la información requerida para proporcionar conocimientos fundamentados a la organización.
El uso de la IA ya está resultando beneficioso para las empresas europeas ya que puede proporcionar información empresarial en tiempo real, enfoques predictivos y previsiones si su estrategia digital está lo suficientemente madura. Así, según revelan los datos de un informe de EY, un 56% de las organizaciones afirma haber aumentado sus beneficios o reducido costes y un 43% reportan mejoras en productividad con un impacto económico medio anual de 6,24 millones de euros por empresa.
En lo que se refiere a la implementación de IA agéntica, un reciente informe de Capgemini desvela que el 93% de los líderes empresariales creen que ampliar el uso de los agentes de IA en los próximos 12 meses les dará una ventaja competitiva. Además, esta tecnología podría reportar 394.000 millones de euros en valor económico a través del aumento de los ingresos y el ahorro de costes. El 14% de las organizaciones ya ha implantado agentes de IA a escala parcial (12%) o total (2%), mientras que otro 61% está preparando o estudiando su implantación.
Según Ramprakash Ramamoorthy, Director de AI Research de Zoho: “El futuro de la IA en la empresa será agéntico, interoperable y consciente del contexto, lo que requerirá que los LLM dejen de ser experimentales para integrarse en todos los ecosistemas empresariales, trabajando junto a agentes especializados para automatizar tareas complejas en ventas, finanzas y servicio al cliente. Esperamos que la colaboración multiagente y los protocolos de interoperabilidad como MCP definan la siguiente fase, permitiendo que los sistemas se comuniquen entre sí respetando la gobernanza y la privacidad de los datos”.
Las empresas ya no se limitan a buscar soluciones que simplemente encajen con su infraestructura tecnológica existente, sino que valoran cada vez más el impacto directo en el crecimiento y la competitividad del negocio. Según el estudio de Zoho sobre salud digital, mientras que en 2023 la integración con otras aplicaciones (42%) o la adaptación a la infraestructura existente (34%) eran los factores más decisivos, en 2024 han ganado peso aspectos como la mejora del servicio al cliente (33%), la experiencia del empleado (29%) y el ahorro tras la implementación (30%). Esta evolución refleja una madurez digital creciente entre los líderes empresariales, que ahora valoran la tecnología no solo por su compatibilidad técnica, sino por su capacidad de generar valor sostenido y diferencial.


























