viernes , 24 enero 2020 Impresion Pyme
  • Cuatro consejos para dar una segunda vida a un portátil

    Con el paso del tiempo cualquier portátil empezará a mostrar síntomas de agotamiento. Esto puede ocurrir pocos años después de su compra o muchos años después, todo depende del modelo que hayamos elegido, de la configuración de hardware que monte, del uso que le hayamos dado y de las exigencias de la carga de trabajo que queramos sacar adelante.

    Puede que nos sintamos tentados a renovar nuestro portátil cuando empecemos a notar esos síntomas de agotamiento, pero en la mayoría de los casos podremos darle una segunda vida de una manera muy sencilla.

    En este artículo os vamos a dejar cuatro consejos que os ayudarán a revitalizar un portátil que ya está empezando a dar problemas. No es necesario ponerlos en práctica, pero os recomiendo que el punto cuatro lo ejecutéis con frecuencia para mantener vuestro equipo en buen estado.

    1-Amplía la memoria RAM

    La memoria RAM es un componente fundamental en cualquier portátil profesional, ya que de ella dependerá el rendimiento del sistema operativo y de muchas aplicaciones.

    Muchos portátiles profesionales antiguos cuentan con 2 GB o 3 GB de memoria RAM, una cantidad muy ajustada que es insuficiente para trabajar de forma óptima con sistemas operativos modernos como Windows 10, y también con aplicaciones exigentes.

    Hoy por hoy un portátil profesional debe contar al menos con 4 GB de memoria RAM para ofrecer una experiencia de uso aceptable, pero lo ideal son 8 GB de memoria para asegurar una experiencia totalmente óptima y una buena vida útil.

    2-Cambia la batería

    La batería es un componente fundamental en cualquier portátil profesional, ya que de ella depende su correcto funcionamiento cuando no está conectado a la red eléctrica.

    Cualquier batería se va degradando con los ciclos de carga y descarga hasta llegar a un punto en el que su autonomía puede ser mínima, o incluso puede dejar de funcionar directamente. Si esto ocurre el portátil sólo arrancará cuando esté enchufado a la corriente.

    Es recomendable hacer un cambio de batería cuando empecemos a notar que nuestro equipo ya no ofrece la autonomía que necesitamos. Podríamos apurar hasta que pierda casi toda su capacidad de retención de carga, pero esto afectará negativamente a nuestra productividad, así que no es aconsejable.

    En la mayoría de los casos el cambio de batería es muy sencillo, sobre todo si nuestro portátil cuenta con una unidad extraíble. En caso contrario es recomendable acudir al servicio oficial del fabricante.

    3-Monta una unidad SSD

    Si tenemos un portátil profesional algo antiguo es muy probable que cuente con una unidad de almacenamiento HDD, es decir, con un disco duro mecánico y no con una unidad SSD moderna.

    Esto supone una limitación importante en términos de rendimiento, movilidad, consumo y temperaturas, ya que los discos duros tradicionales son más lentos, consumen más energía, generan más calor y tienen partes móviles que son sensibles a las vibraciones.

    El rendimiento general de un portátil depende en gran medida de la unidad de almacenamiento, lo que significa que si tenemos un HDD y lo cambiamos por un SSD notaremos una mejora significativa que nos aportará entre otras las siguientes ventajas:

    • Arranque y apagado más rápido.
    • Mayor agilidad general en el sistema operativo.
    • Apertura más rápida de documentos, archivos e imágenes.
    • Mayores velocidades de copia de archivos, y de instalación y desinstalación de programas.
    • Funcionamiento totalmente silencioso.
    • Menor consumo energético.

    4-Haz una puesta a punto

    Hacer una puesta a punto del portátil puede ayudarnos a mejorar de forma significativa su rendimiento. El primer paso es comprobar el estado del sistema operativo, ya que muchos problemas de rendimiento se solucionan con una reinstalación limpia del mismo.

    Además de eso también podemos recurrir a herramientas de optimización de unidades de almacenamiento, especialmente útiles para resolver problemas de fragmentación en unidades HDD. Pasar el antivirus, actualizar los controladores y el sistema operativo son otros puntos básicos que se incluyen en una puesta a punto del equipo.

    Por último, aunque no por ello menos importante, es recomendable hacer una limpieza interna para eliminar el polvo y la suciedad, y cambiar la pasta térmica de los componentes clave (CPU y GPU). Si no tenemos claro cómo hacerlo es mejor recurrir a un profesional.

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