En los últimos años, el sector de la salud y los seguros ha vivido una constante transformación con la tecnología como motor del cambio. El impacto de la pandemia y la creciente demanda de servicios más accesibles y personalizados han acelerado la digitalización del sistema sanitario.
Según un informe de la Comisión Europea, España figura entre los países líderes en digitalización del sistema sanitario, con un 85% de objetivos conseguidos, lo que le sitúa por encima de la media de la Unión Europea del 79%. Este avance no responde únicamente a factores coyunturales, sino a un auténtico cambio de paradigma en el modelo asistencial.
Beneficios de la tecnología en la salud
La incorporación de tecnologías como la inteligencia artificial, el análisis masivo de datos o la monitorización remota permite hoy detectar de forma más precoz y precisa factores de riesgo que podrían derivar en enfermedades. Esto no solo se traduce en mejorar las herramientas de diagnóstico, sino que transforma la manera en la que se entiende y gestiona el cuidado de las personas.
En Sanitas cuentan con una plataforma que les permite incorporar mejoras en sus aplicaciones, cada dos horas. Esto les permite tener acceso a las principales innovaciones tecnológicas aplicadas a la salud y los seguros entre las que pueden destacar:
- Inteligencia Artificial: permite automatizar y agilizar procesos, mejora la precisión en el diagnostico y ofrece una atención más rápida y personalizada. Gracias a la IA, se pueden analizar grandes cantidades de información para resolver dudas de los clientes, hacer seguimientos personalizados y optimizar la experiencia del usuario.
- Telemedicina: facilita el acceso a especialistas desde cualquier lugar, reduce la necesidad de desplazamientos y acorta los tiempos de espera, así se ofrece una atención sanitaria más accesible y cómoda para los pacientes.
- Monitorización digital y dispositivos conectados (IoT): permite realizar un seguimiento continuo del estado de salud mediante dispositivos electrónicos que registran parámetros como el sueño, la actividad física o la frecuencia cardíaca. Esta información ayuda a prevenir problemas y a adaptar las recomendaciones a cada persona.
- Uso de las últimas tecnologías en pruebas médicas: cada vez es más habitual que las pruebas diagnósticas y médicas incorporen tecnología de última generación para una mejor evaluación y resultado del tratamiento.
- Plataformas digitales para la gestión del asegurado: la tecnología también ha transformado la relación entre asegurado y compañía, al facilitar la gestión de la salud y de la póliza desde un único entorno, accesible en cualquier momento y lugar. Estas herramientas permiten realizar trámites, consultar información médica y coordinar la atención sin complicaciones.
- Realidad virtual y aumentada: se está incorporando cada vez más en entornos sanitarios para mejorar la rehabilitación, reducir el estrés o estimular las capacidades cognitivas, especialmente en personas mayores.


























