¿Y si el futuro de la inteligencia artificial no pasara únicamente por crear modelos cada vez más grandes? Con esta pregunta como punto de partida nace TurbineH, una nueva compañía tecnológica española que irrumpe en el mercado con una propuesta ambiciosa: investigar nuevas formas de desarrollar una inteligencia artificial más eficiente, especializada y capaz de responder mejor a las necesidades reales de empresas e instituciones.
Uno de sus principales objetivos es vertebrar una IA hasta 50 veces más eficiente en sus consumos, mediante una concepción innovadora en su configuración, frente a los gigantescos modelos actuales expandidos desde Estados Unidos y China, y que necesitan tal cantidad de recursos que se tornan insostenibles.
TurbineH combina desde su nacimiento investigación y aplicación empresarial. La compañía desarrolla tecnología que ya está siendo utilizada por clientes y, al mismo tiempo, trabaja en nuevas arquitecturas que exploran una evolución de la IA basada en sistemas especializados capaces de colaborar entre sí.
Al frente del proyecto se encuentra Álex Ruiz, emprendedor tecnológico y exitoso fundador anteriormente de ChecktoBuild, compañía integrada en una gran empresa tecnológica norteamericana. Ahora afronta una nueva etapa con un proyecto que quiere contribuir desde España al debate sobre hacia dónde debe evolucionar la inteligencia artificial.
“En los últimos años hemos asistido a una carrera por desarrollar modelos cada vez más grandes y potentes. Nosotros creemos que merece la pena explorar otro camino: inteligencias más especializadas, que trabajen juntas y sean capaces de conseguir mejores resultados utilizando menos recursos. Queremos investigar cuál puede ser el siguiente paso de la IA y liderarlo desde Europa”, explica Ruiz, CEO.
Una IA que se adapte a las empresas, y no al revés
Esta visión se traslada ya al mercado a través de Brain Operating System, la tecnología desarrollada por TurbineH para conectar el conocimiento que una organización tiene distribuido entre sus diferentes herramientas, documentos y sistemas, y utilizar la inteligencia artificial para trabajar sobre todo ello.
La filosofía es sencilla: que no sean las empresas las que tengan que adaptarse al software, sino que sea el software el que se adapte a cada empresa. De este modo, una organización puede utilizar su propio conocimiento para automatizar tareas, crear procesos y desarrollar herramientas ajustadas a sus necesidades.
“Durante décadas, las empresas han tenido que adaptar su forma de trabajar a los programas que utilizaban. La inteligencia artificial permite darle la vuelta a esa relación y construir tecnología alrededor de las necesidades y el conocimiento de cada organización”, señala Alex Ruiz.
Junto a sus soluciones empresariales, TurbineH ha comenzado además a poner gratuitamente a disposición de empresas y profesionales diversas herramientas de IA listas para utilizar, con las que acercar de forma sencilla algunas de las posibilidades que esta tecnología ya ofrece. La primera de ellas, ya disponible, está centrada en ciberseguridad, y la compañía prevé abrir progresivamente nuevas soluciones sobre necesidades concretas y de actualidad.
Con esta iniciativa, TurbineH busca también reducir la distancia que todavía existe entre las posibilidades reales de la inteligencia artificial y el uso que empresas, instituciones y profesionales hacen de ella, facilitando el acceso a aplicaciones prácticas sin necesidad de conocimientos técnicos avanzados.
La tecnología de TurbineH se está aplicando ya en ámbitos como la sanidad privada, los servicios legales o el sector inmobiliario, utilizando una misma base tecnológica que puede adaptarse a procesos y necesidades diferentes.
Más eficiencia y mayor autonomía tecnológica
La eficiencia es otra de las grandes apuestas de TurbineH. Frente a una evolución de la IA que exige cada vez mayores recursos de computación y energía, la compañía investiga y aplica cómo conseguir que diferentes sistemas especializados puedan resolver tareas utilizando menos recursos.
Las primeras pruebas realizadas por apuntan a mejoras de eficiencia de aproximadamente dos veces, mientras que su objetivo de investigación es avanzar progresivamente hacia mejoras muy superiores.
A ello se suma la apuesta por la soberanía tecnológica europea. la marca trabaja con una visión estratégica que permite combinar diferentes modelos de inteligencia artificial y evitar una dependencia absoluta de un único proveedor.
Para la compañía, soberanía no significa renunciar a la tecnología desarrollada fuera de Europa, sino disponer de conocimiento y alternativas propias que permitan a empresas e instituciones decidir cómo y con qué herramientas utilizan la inteligencia artificial.
“Europa tiene talento y capacidad para participar en la próxima etapa de la inteligencia artificial. No se trata de aislarnos, sino de tener tecnología propia y capacidad para elegir”, afirma Ruiz.


























