¿Se puede convertir la viralidad en un proceso analizable y reproducible? Esta es la premisa sobre la que nace Posty, una plataforma que utiliza inteligencia artificial para identificar qué contenidos funcionan en redes sociales y automatizar todo el proceso posterior: desde el análisis y la creación hasta la publicación y mejora continua. La aplicación de esta metodología ya ha permitido a su cofundadora, Judit Català, incrementar sus seguidores en redes sociales en más de un millón en solo seis meses, mientras que el proyecto ha superado los 300.000 euros de facturación y más de 600 clientes en el primer mes tras su lanzamiento.
Actualmente, la compañía está centrando sus esfuerzos en consolidar el equipo, reforzar el soporte a los usuarios y ampliar su infraestructura tecnológica, con el objetivo de garantizar que la plataforma pueda acompañar el incremento de usuarios y afrontar una nueva etapa de expansión.
Posty parte de una idea sencilla: los contenidos que consiguen captar la atención en redes sociales comparten determinados patrones que pueden identificarse y analizarse. Pero la plataforma va más allá de detectar tendencias: investiga contenido viral del sector de cada usuario, analiza por qué ha funcionado y utiliza ese aprendizaje para generar contenido propio, adaptado a sus objetivos y a su identidad.
A partir de este análisis, Posty utiliza el conocimiento que adquiere sobre cada usuario para crear contenidos que mantengan su propia voz y estilo. La plataforma cuenta con un espacio en el que almacena contenidos y referencias del usuario para conocer su identidad y utilizarla en las nuevas piezas, evitando que el resultado tenga el tono genérico que habitualmente se asocia a los contenidos generados por inteligencia artificial. Además, permite generar contenido de forma masiva, adaptado a las necesidades de cada cuenta, y publicarlo directamente en diferentes redes sociales.
Detectar, analizar, crear y mejorar
Una de las principales características de Posty es que no se limita a generar contenido mediante IA desde cero. Su propuesta cubre todo el ciclo de creación y gestión de contenidos en redes sociales.
En primer lugar, la plataforma realiza una prospección de contenido viral, buscando publicaciones que están funcionando en el sector concreto de cada usuario. A partir de ahí, analiza sus patrones para identificar qué elementos pueden explicar su rendimiento y utiliza ese conocimiento como punto de partida para generar nuevas ideas y contenidos.
El siguiente paso es adaptar ese aprendizaje a cada usuario. Posty conoce su voz, sus contenidos y su identidad, de manera que las piezas generadas buscan mantener su personalidad y evitar que parezcan contenidos genéricos creados por IA.
Esta combinación entre análisis de tendencias y conocimiento del propio usuario permite generar contenidos originales a partir de aquello que ya está demostrando funcionar.
La plataforma permite además crear contenido en masa, desde guiones y textos hasta imágenes, vídeos y carruseles, y publicarlo directamente en las diferentes redes sociales. De esta forma, el proceso que tradicionalmente implica investigar tendencias, analizar a la competencia, desarrollar ideas, producir las piezas y programar las publicaciones queda centralizado en una única herramienta.
El proceso no termina con la publicación. Posty analiza los resultados de cada cuenta (vistas, interacciones, likes y comentarios) y muestra qué publicaciones están funcionando mejor, de modo que el usuario puede identificar sus contenidos más eficaces y reutilizar esos aprendizajes en las siguientes piezas. La plataforma guarda además los contenidos y referencias que el usuario decide conservar, y los tiene en cuenta al generar contenido nuevo.
Actualmente, Posty integra los modelos de inteligencia artificial líderes del mercado, como GPT de OpenAI, Claude de Anthropic, Gemini de Google, Llama de Meta y Grok de xAI, junto a Nano Banana Pro y GPT Image 2 para la generación de imágenes, y Seedance para la de vídeo. La diferencia respecto a usar uno de esos modelos por separado está en lo que se les puede poner delante: basta con pegar el enlace de un reel de Instagram, un TikTok o un YouTube, o subir un PDF o un documento, y la plataforma lo ve, lo transcribe y se lo envía a la IA que el usuario elija, junto con todo lo que ya sabe de su cuenta. Trabajar con varios proveedores permite usar en cada tarea el modelo que mejor responde, sin depender de ninguno.


























