Muchos autónomos y pequeños empresarios creen que, mientras tengan una asesoría o presenten sus impuestos, todo está correctamente gestionado. Sin embargo, según advierte el asesor fiscal José Manuel Orta, la realidad muchas veces es muy distinta.
“Hay personas que están pagando cantidades enormes por errores fiscales que ni siquiera saben identificar”, explica. Orta relata el caso reciente de un joven que había montado un bar en el Aljarafe y que acudió a su despacho después de empezar a recibir embargos.
“El chico estaba haciendo las cosas bien. Entregaba toda la información correctamente y confiaba en que su situación fiscal estaba controlada”, señala. Sin embargo, el problema apareció cuando revisaron el Impuesto de Sociedades
presentado por la asesoría anterior.
“Le habían duplicado los ingresos y declarado unos beneficios que realmente no existían. El resultado era que Hacienda le reclamaba una cantidad enorme de dinero cuando el negocio ni siquiera había generado beneficios reales”, explica.
Embargos y sensación de no tener salida
Según relata Orta, el joven intentó buscar una solución con su asesoría anterior, pero le transmitieron que no había margen para corregir la situación. Mientras tanto, comenzaron a llegar los embargos. “Cuando vino al despacho con su padre, la sensación era de auténtica desesperación”, señala.
Tras revisar el caso, el equipo presentó una rectificación ante Hacienda. Esta misma semana, la Agencia Tributaria ha dado la razón al cliente, liberándole de pagar alrededor de 20.000 euros más la apertura de la posibilidad de recibir devolución de ingresos indebidos por otros conceptos pagados en demasía, como por ejemplo el IVA o los pagos a
cuenta del I.S. que se generan en octubre, diciembre y abril.
Según explica Orta, este tipo de situaciones ocurren con más frecuencia de la que muchas personas imaginan.
“Hay errores que un cliente normal no tiene por qué detectar. Mucha gente firma o presenta documentación pensando que todo está correcto porque confía en el profesional que tiene delante”, afirma.
Por ello, insiste en la importancia de contar con un buen asesoramiento fiscal, especialmente en autónomos, pequeñas empresas, herencias o declaraciones complejas. “Muchas veces no se trata solo de pagar menos impuestos. Se trata de evitar problemas que pueden terminar afectando seriamente a la estabilidad económica de una persona”, concluye.


























