La digitalización de las pymes turolenses no puede abordarse con recetas genéricas. Esa es una de las principales ideas que ha dejado la jornada “Impulso Digital Teruel PYME”, celebrada hace unos días en la Cámara de Comercio de Teruel y organizada por Embou e Integra Tecnología, con el objetivo de ayudar a las empresas de la provincia a avanzar en su transformación digital de una forma práctica, realista y conectada con las necesidades del territorio.
El encuentro reunió a representantes institucionales, organizaciones empresariales, entidades financieras y compañías tecnológicas para analizar los retos que afrontan las pymes de Teruel en ámbitos como la conectividad, la ciberseguridad, la gestión del dato, la inteligencia artificial o la captación de talento. La iniciativa contó con la participación de CEPYME Teruel, CEOE Teruel y la Cámara de Comercio de Teruel, además de representantes de Caja Rural de Teruel e Ibercaja. (CEPYME Aragón)
La jornada parte de una realidad conocida por muchas pequeñas empresas: digitalizarse no siempre es una cuestión de voluntad, sino de recursos, acompañamiento y capacidad para elegir bien. En territorios con dispersión geográfica, menor tamaño empresarial y dificultades para atraer perfiles tecnológicos, la transformación digital exige soluciones adaptadas, cercanas y escalables.
Según la información difundida por los organizadores, menos del 25% de las pymes turolenses cuentan con un nivel medio o alto de digitalización, una cifra que refleja la brecha que todavía existe entre el discurso tecnológico y la realidad diaria de muchas empresas. Entre las causas señaladas aparecen la falta de formación, la ausencia de una estrategia clara y la necesidad de un asesoramiento más personalizado.
Tecnología útil, no tecnología por moda
Uno de los mensajes centrales del encuentro fue que la digitalización no debe entenderse como un fin en sí mismo. Para una pyme, incorporar tecnología solo tiene sentido si ayuda a vender mejor, ahorrar tiempo, reducir errores, proteger la información o mejorar la relación con clientes y proveedores.
En esta línea, Daniel Giner, presidente de CEPYME Teruel, defendió que la digitalización debe servir para ganar eficiencia, mejorar la gestión empresarial y reforzar la capacidad de adaptación de las compañías turolenses. También insistió en la necesidad de acompañar el crecimiento y consolidación de las pymes, así como de avanzar hacia una fiscalidad diferenciada para territorios como Teruel.
La sesión abordó cuestiones especialmente relevantes para el tejido empresarial local. La conectividad continúa siendo un factor estratégico para competir desde cualquier municipio; la ciberseguridad se ha convertido en una preocupación creciente incluso para negocios pequeños; y la inteligencia del dato empieza a ser una herramienta clave para tomar mejores decisiones comerciales, productivas o financieras.
Una alianza tecnológica vinculada al territorio
Embou e Integra Tecnología plantean esta iniciativa como una forma de acercar soluciones tecnológicas a las empresas del territorio desde una perspectiva práctica. El objetivo no es únicamente presentar herramientas, sino ayudar a las pymes a entender qué necesitan realmente y cómo pueden iniciar un proceso de digitalización asumible.
El programa se diseñó como una sesión dirigida a empresas que quieren avanzar en su digitalización “de forma realista, cercana y conectada con su negocio”, partiendo de la realidad empresarial de Teruel y de sus desafíos concretos. Entre los temas destacados por la organización figuran la conectividad, la seguridad, los datos, la formación y el talento. (Integra Tecnología)
Este enfoque resulta especialmente relevante en un momento en el que la digitalización de las pymes españolas ha recibido un fuerte impulso gracias a programas públicos como Kit Digital, pero en el que muchas empresas siguen necesitando orientación para transformar esas ayudas o inversiones en mejoras reales de productividad.
Digitalización y desarrollo territorial
La jornada también tuvo una lectura territorial. En provincias como esta, la tecnología no solo puede mejorar la competitividad empresarial, sino también contribuir a fijar población, generar nuevas oportunidades de empleo y reducir la distancia entre las empresas rurales o de pequeñas localidades y los grandes centros económicos.
Por eso, el debate no se limitó a hablar de software o infraestructuras. También se puso el foco en la capacidad de la digitalización para reforzar sectores tradicionales, facilitar el relevo generacional, mejorar la gestión interna y abrir nuevas vías de crecimiento para empresas que, hasta ahora, podían ver la tecnología como algo lejano o reservado a compañías de mayor tamaño.
Además, el contexto de ayudas públicas sigue siendo relevante. En 2026, Aragón ha convocado ayudas para pymes de Teruel dentro del Fondo de Transición Justa, con una línea específica dirigida a proyectos de digitalización de pequeñas y medianas empresas. Esta convocatoria contempla actuaciones relacionadas con digitalización del negocio, comercio electrónico B2B, innovación digital, ciberemprendimiento y mejora de empresas emergentes basadas en TIC.
El reto: pasar del interés a la acción
El gran desafío para las pymes turolenses será convertir este impulso en proyectos concretos. No todas las empresas necesitan inteligencia artificial, ni todas deben empezar por un CRM, una tienda online o una solución avanzada de analítica. En muchos casos, el primer paso puede ser tan básico como mejorar la conectividad, proteger los dispositivos, ordenar la facturación, automatizar tareas administrativas o formar al equipo.
La clave está en evitar dos errores habituales: digitalizar por moda o no hacer nada por miedo a equivocarse. Entre ambos extremos, iniciativas como Impulso Digital Teruel PYME buscan ofrecer un camino intermedio: tecnología comprensible, acompañamiento cercano y soluciones ajustadas al tamaño y realidad de cada negocio.
En un momento en el que la competitividad empresarial depende cada vez más de la capacidad para usar bien los datos, proteger la información y trabajar de forma conectada, Teruel quiere demostrar que la digitalización también puede construirse desde el territorio. No como una obligación impuesta desde fuera, sino como una herramienta para que sus empresas crezcan, ganen eficiencia y compitan mejor sin renunciar a sus raíces.


























