Holded ha presentado una nueva edición del Informe Emprende, un estudio sobre el emprendimiento y las pymes en España, que ofrece una radiografía actual del ecosistema emprendedor, y dedica un bloque específico a analizar la entrada de la inteligencia artificial en el día a día de las pymes.
El estudio muestra que la IA ya ha dejado de ser una tecnología exclusivamente experimental, pues el 31% de las pymes ya la utiliza, el 75% de los emprendedores la considera clave para el emprendimiento y quienes la utilizan estiman que les permite ahorrar una media de 13,3 horas semanales en tareas operativas y administrativas.
La IA todavía entra como herramienta de eficiencia más que como motor de crecimiento
La incorporación de la inteligencia artificial a las pequeñas empresas españolas avanza, aunque su impacto se concentra por ahora principalmente en la eficiencia y la productividad. Entre las empresas que ya utilizan IA, el 42% señala un aumento de la productividad como uno de sus principales efectos, seguido de la automatización de tareas repetitivas (33%), la mejora de la calidad (32%) y el ahorro de costes (31%). También destacan la mejora de la atención al cliente (29%) y la disponibilidad de más información para la toma de decisiones (25%).
En cambio, los efectos más transformadores todavía tienen un peso menor: el 22% señala un incremento de las ventas y el 20% el desarrollo de nuevos productos o servicios. En materia de empleo, un 13% de quienes utilizan IA identifica la creación de nuevos puestos de trabajo como impacto, exactamente el mismo porcentaje que señala una reducción de plantilla. Los problemas de privacidad (8%) y los resultados poco fiables con impacto en el trabajo (4%) aparecen, por ahora, como efectos minoritarios.
El ahorro de tiempo constituye uno de los efectos más tangibles. El ahorro medio estimado alcanza las 13,3 horas semanales: un 20,3% de los usuarios ahorra entre 0 y 5 horas, un 27,1% entre 5 y 10, un 18,4% entre 10 y 15, un 9,8% entre 15 y 20, un 12,2% entre 20 y 30, un 4,3% entre 30 y 40 y un 7,9% más de 40 horas a la semana.
Los usos de la IA están especialmente vinculados a tareas que permiten ganar tiempo y automatizar procesos. La creación de contenido y marketing encabeza la lista, con un 47,8%, seguida del análisis de datos e insights (31,7%), la gestión y administración (30,65%), la atención al cliente (29,1%), las ventas y prospección (24,9%), las finanzas y contabilidad (24,9%) y la programación e IT (15,1%).
El 75% considera la IA clave, pero el conocimiento y el coste frenan una adopción más profunda
La percepción de la inteligencia artificial entre los emprendedores españoles es mayoritariamente positiva: el 75% considera que es clave para el emprendimiento. Cuando se les pregunta qué harían con esta tecnología, las principales respuestas están relacionadas con la eficiencia y productividad (10,3%), el apoyo general en tareas (9,3%), su utilización en el negocio (9,1%), el aprendizaje y las consultas (8,9%) y la implementación y gestión administrativa (8,9%). El rechazo y la desconfianza apenas representan un 2,1% de las respuestas.
Sin embargo, la adopción todavía encuentra obstáculos. Entre las empresas que ya utilizan IA, el principal freno para avanzar son los costes económicos (37%), seguidos de la falta de conocimiento (28,6%), la dificultad técnica (27,3%), la falta de tiempo (24,7%), la resistencia al cambio (19,2%) y los riesgos legales o regulatorios (19,2%). Un 13,8% señala además los resultados poco fiables como barrera.
El motivo para no utilizar IA cambia entre quienes todavía no han dado el paso. En este grupo, el principal motivo señalado es no percibirla como necesaria para el negocio (20,4%), seguido del del desconocimiento o la dificultad técnica (15%) y otros tantos están en proceso de implementarla (12,2%). A un 8,7% les genera desconfianza o falta de fiabilidad, mientras que un 7,6% prefiere el trabajo humano o tradicional. El coste elevado solo representa el 4,5% de las respuestas.
Así, el informe identifica una diferencia entre quienes ya han incorporado la IA y quienes todavía no lo han hecho: para los primeros, el reto es sacar más partido a una tecnología que ya utilizan; para los segundos, el principal desafío es encontrar una aplicación clara y útil para su negocio y eliminar la desconfianza que les genera el progreso de la IA y su desconocimiento.
Esta necesidad de conocimiento también empieza a reflejarse en las preocupaciones generales del emprendedor. La falta de conocimientos, con un 9%, aparece por primera vez entre sus preocupaciones, en un contexto que el informe relaciona con la irrupción de la IA y otras tecnologías emergentes.
La IA ya se considera una prioridad
A pesar de su rápida incorporación, la inteligencia artificial todavía no ocupa el primer puesto cuando los emprendedores valoran qué tecnologías han sido decisivas para hacer crecer sus negocios. Las redes sociales lideran con un 22,45%, seguidas del software de gestión (13,17%), ninguna herramienta en particular (12,75%) y el almacenamiento en la nube (12,6%). La IA aparece en quinta posición, con un 11,5%, por delante de las plataformas de e-commerce o marketplaces (8,39%), los gestores de tareas o proyectos (7%), las herramientas de análisis de datos (6,72%) y las herramientas de comunicación como Teams o Slack (5%).
El contraste entre adopción e impacto percibido es uno de los principales resultados del estudio: la IA avanza como herramienta de uso cotidiano más rápido de lo que avanza como palanca percibida de crecimiento.
Esta evolución también se refleja en las necesidades de apoyo. El acceso a financiación continúa siendo la principal necesidad, con un 28%, seguido del asesoramiento legal, laboral y/o fiscal (26%) y la formación en digitalización y la formación especializada para emprendedores o empleados (25% en ambos casos). Pero la formación práctica en inteligencia artificial aplicada al negocio ya alcanza el 23%, mientras que un 20% reclama apoyo para la integración e implantación de IA y automatización. También un 19% demanda acceso a talento cualificado externo y otro 19% apoyo en protección de datos y ciberseguridad.
La intensidad de esta necesidad de apoyo aumenta respecto a 2025: el Informe Emprende 2026 señala que prácticamente todas las categorías crecen entre 4 y 14 puntos porcentuales frente al año anterior. Más que un cambio radical en las prioridades, el estudio apunta a un incremento generalizado de la necesidad de apoyo por parte de los emprendedores.
La IA también se consolida como una de las tendencias que marcarán los próximos años. La digitalización lidera con un 38%, seguida muy de cerca por la inteligencia artificial (36%), mientras que la sostenibilidad alcanza el 31%, el teletrabajo el 26%, los cambios legislativos el 25% y el consumo responsable el 23%. La distancia entre digitalización e IA se estrecha, al tiempo que el teletrabajo gana cuatro puntos y supera al consumo responsable.


























