sábado , 19 octubre 2019 Impresion Pyme
  • Los mejores consejos para buscar un buen socio

    Elegir un socio para iniciar un negocio es casi tan importante como elegir con quien casarse. Te obligará a pasar horas y horas juntos y con frecuencia habrá desacuerdos, pero al final  si se trabaja hacia un objetivo común, se logrará un negocio exitoso (o un matrimonio feliz). La elección de los socios es sumamente importante. Teniendo en cuenta esto, os damos cinco consejos para buscar un buen socio.

    1. Piensa bien si necesitas dinero o un socio

    En  numerosas ocasiones se forman sociedades comerciales donde uno “tiene la idea” y la otra parte tiene el dinero para que la idea levante vuelo en el mercado. Uno de los casos, es cuando el inversionista no sabe bien cuánto dinero necesita la idea para prosperar. Otro, cuando el inversionista quiere involucrarse, léase: meterse a modificar la idea sin saber lo más mínimo del asunto. Y quizás el caso más peligroso, es cuando el inversionista, si la empresa resulta un rotundo éxito, quiere comprarle la idea a la otra parte y quedarse con el 100 % de la empresa. Si necesitas dinero para que tu idea sea lanzada al mercado y tenga un par de meses de operatividad, busca un banco no un socio.

    2. Evalúa el nivel de envidia de tu socio

    En toda empresa, sean dos o más socios, es bueno saber que los medios de difusión se fijan más en una persona que en otra. Generalmente, en quien está más asociado a la idea que generó la empresa, y los reportajes, artículos o menciones de la empresa y el producto, pasarán casi siempre asociados a esa persona, no a todos los socios.

    Por consiguiente, si a uno de los socios se le dispara “el chip de la envidia”, prepárate para una batalla interna de cotilleos y miradas inciertas en las reuniones. Será como dormir con el enemigo. Nada se puede hacer contra la envidia, es un tema demasiado humano para solucionarlo en el campo empresarial.

    3. Muchas diferencias no son sanas

    Quien diga que la vida privada no afecta la vida laboral es porque no tiene familia o trabajo. Cuando dos personas son extremadamente opuestas resulta difícil establecer una buena sociedad comercial. Porque gran parte de esas diferencias pasan por temas como valores, gestión empresarial y estilo de vida, ingredientes que se respiran día a día entre las cuatro paredes de la empresa.

    Dicho de otra manera: «Si eres una gallina, no hagas una sociedad con un zorro».

    4. Prevé una ruptura y que nadie se ofenda

    Piense por un momento en esto: Estáis tú y tu socio –felices, por cierto- firmando un acuerdo legal de sociedad, cuando de pronto, en la última página del documento aparece una cláusula acerca de qué se debe hacer en caso de disolución de sociedad.

    Hay mucha gente que se ha ofendido con este punto. Y lo que hay que preguntarse es: «¿No vale más prevenir que curar?»

    Por eso, cuando hay rostros de disgusto ante esta cláusula, es necesario darse cuenta que en lo personal es mejor no tener nada que ver con cónyuges o familiares, que ante el deceso de uno de los socios, deseen meter sus narices en la empresa. Bien vale entonces, en total estado de discernimiento lógico, los socios lleguen a un acuerdo acerca de cuál es la mejor forma de cerrar cortinas.

    5. Habilidades Complementarias

    Se trata de buscar habilidades complementarias. Los socios pueden equilibrar debilidades individuales si se buscan socios con habilidades complementarias. Hay que buscar cualidades que no se poseen, buscar cualidades que se complementan para lograr todo el potencial del equipo al 100%. Así pues, un emprendedor que no tenga un perfil tecnológico, lo más inteligente que hará es buscar un co-fundador de dicho perfil. Una vía de explotar sus puntos fuertes y sus respectivas redes profesionales y conocimiento. El conocimiento multidisciplinario es un activo de primer orden para hacer negocios. Otras ventajas:

    • Ayuda a definir las respectivas funciones y  las responsabilidades en la empresa,
    • Cada persona puede aportar una experiencia y conocimiento que puede ser de gran valor para la empresa.
    • Permite aportar diferentes enfoques para la solución de problemas que pueden convertir a la empresa en más fuerte.

    Lograr equilibrios en las complementariedades es importante tanto en los conocimientos  (informático, diseñador, comunicador) como en el las características de la personalidad (optimista, pesimista, apasionado, racional…).  Las divergencias pueden ser enriquecedoras siempre que haya coincidencia en los valores y la ética, junto a una actitud de ideas afines y la misma determinación para adaptarse a la cultura de su empresa. De esto va el próximo punto.

    6. Respeto Mutuo

    Esto implica una percepción de respeto a la inteligencia y al trabajo o dedicación de los socios. Es productivo aportar diferentes experiencias y puntos fuertes para un negocio, pero debe hacerse con respeto mutuo y con una auténtica valoración mutua por labor entre los socios. Qué significa esto:

    • Valorar los puntos fuertes de tus socios y expresar interés por ellos
    • Un socio tecnológico debería apreciar y valorar el arte de un diseñador y viceversa

    7. Asumir la misión y la dedicación a la empresa

    Importante que los co-fundadores (y los inversores) en la empresa compartan objetivos y el futuro de la empresa. Las tensiones ocurrirán si una parte de los socios quiere vender la empresa y otros quieren construir una gran compañía. Los equipos no tienen porque estar de acuerdo en todo, pero en torno a las cosas importantes como los valores y lo que se quiere lograr, tiene que haber coincidencia.

    Hay que asegurarse de que la persona con la que estamos trabajando está tan comprometido como nosotros y con una filosofía de vida similar a la nuestra. Condiciones familiares o económicas muy dispares pueden crear tensiones importantes.

    Por lo tanto, antes de lanzarse a hacer negocios juntos, es realmente aconsejable para poner todo sobre la mesa y establecer metas a corto y largo plazo para su empresa para asegurarse de que los socios estén en la misma onda y en condición de asumir retos similares.

    8. Actitud abierta y flexibilidad

    La creación de una empresa inevitablemente lleva consigo una buena cantidad de sorpresas, así que tener un co-fundador requiere capacidad para afrontar conjuntamente obstáculos inesperados. Los socios deben asumir flexibilidad y la vista puesta en el largo plazo.

    Los empresarios tienen que tener ideas claras y defenderlas pero no rígidas y dispuestas a «pivotar» (orientar el negocio hacia una dirección más rentable, más sólida o con más futuro). Por su parte, la flexibilidad requiere una actitud de «disponible» para estar abierto a hacer las tareas que hagan falta, incluidas las más ingratas o rutinarias.

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