domingo , 19 mayo 2019 Impresion Pyme
  • ¿Qué es un pagaré de empresa o financiero?

    Pagarés de empresa

    El pagaré de empresa es un producto financiero de una extraordinaria rentabilidad que, sin embargo, genera un riesgo superior para el inversor.

    Es una forma de pago que tiene una fecha concreta de vencimiento. En el momento que llegue esa fecha se podrá cobrar directamente el producto financiero en la entidad bancaria o bien esa cantidad será ingresada en la cuenta correspondiente. Es decir, estamos ante un documento de crédito que se utiliza como instrumento de pago, en el que la empresa reconoce un compromiso de pago y establece una fecha de vencimiento.

    Sólo a partir de la fecha de vencimiento será posible acudir al banco a cobrar. Se diferencia, por lo tanto, del cheque, en que las cantidades no se pueden retirar hasta que llegue la fecha pactada.

    Hay que tener en cuenta que hay empresas que utilizan el pagaré como producto de inversión. El proceso es el siguiente. Determinadas firmas emiten un número determinado de pagarés a un precio nominal previamente asegurado, con un vencimiento concreto y una rentabilidad pactada.

    El pagaré compromete al emisor a abonar una cantidad concreta en un plazo determinado al titular que aparece en el papel. El emisor rubrica esta forma de pago a posteriori.

    Al utilizarlo como producto financiero, la compañía firma dicho pagaré con un vencimiento de un periodo cuya duración puede variar, pero se estima que tenga lugar entre uno y dos años. La cantidad nominal es el dinero que le ha entregado el inversor más los intereses.

    Después de dicho periodo, el inversor termina ingresando el pagaré. Los tipos de interés suelen ser superiores a las alternativas sin riesgo ya que en estos casos la solvencia del emisor es determinante. Si la empresa firmante tuviera algún tipo de problema de solvencia, podríamos tener retrasos en el cobro.

    Pagaré

    Por ello es importante conocer a fondo si el emisor es solvente, además de contar con el asesoramiento legal correspondiente, si queremos realizar una inversión en pagarés de la empresa.

    La garantía de la emisión es la propia sociedad. Si el avalista es una entidad diferente, también deberíamos conocer la situación financiera de la misma.

    Hay que manejar los datos con cautela ya que no siempre vamos a ser capaces de conocer la situación económica de las empresas, especialmente cuando se trate de pymes. En estos casos, las empresas de rating no suelen hacer una califación independiente de su solvencia ni aparece información en la CNMV. Los datos de estas empresas en el Registro Mercantil, en ocasiones, son escasos.

    En los pagarés de empresa, como en todo en la vida, tenemos aspectos positivos y negativos. Lo bueno es la rentabilidad que se obtiene en este producto. Lo malo, el riesgo que asumimos, que debemos afrontarlo con asesoramiento y experiencia previa. A continuación, vamos a analizar más a fondo estas cuestiones.

    Ventajas del pagaré de empresa

    El pagaré de empresa tiene varias ventajas en relación a otros productos. En el caso del emisor, tiene la posibilidad de aplazar su momento de pago pudiendo disfrutar con anterioridad del producto o servicio contratado.

    El receptor, por su parte, puede prestar servicios a sus clientes sin exigir estrictas políticas de cobro. Además, gracias al descuento podría obtener liquidez inmediata.

    Los inversores que realizan el descuento terminan comprando un producto por un precio inferior, con el objetivo de conseguir una garantía cuando llegue la fecha del vencimiento.

    En líneas generales, los plazos de contratos son cortos ya que suelen oscilar entre un día y un año y medio. Quizás la principal ventaja del pagaré de empresa es su rentabilidad, ya que es muy superior a la que pueda ofrecer cualquier otro tipo de producto de inversión o de ahorro. Además, estos pagarés se encuentran exentos de cualquier tipo de comisión financiera. Por último, hay que resaltar que son legalmente vinculantes. Esta circunstancia garantiza a la empresa receptora o a la entidad que presta el dinero que el prestatario está obligado por ley a pagar la cantidad estipulada.

    Desventajas del pagaré de empresa

    En el lado opuesto de la balanza, tenemos las desventajas de este tipo de productos. En primer lugar hay que destacar el riesgo que tienen. Habitualmente no están adheridos ni al fondo de garantía de depósitos ni al de inversiones.

    El importe mínimo también es determinante, puesto que los bancos exigen mayores cantidades que en otros productos de inversión y de ahorro. Como ya se ha mencionado anteriormente, la ausencia de garantía también puede suponer un problema ya que dependemos totalmente de la solvencia del banco correspondiente.

    Por otro lado, los bancos pueden cobrar una comisión si queremos cancelar este producto. Además, existe una baja liquidez. No siempre tenemos asegurada su disponibilidad inmediata, teniendo que esperar en ocasiones varios días hasta que se venda en un mercado secundario.

    Quizás también te pueda interesar:

    También te gustará

    Los mejores contenidos de la semana en MuyPymes

    Encaramos la recta final de otro domingo con una nueva selección de los mejores contenidos …

    Suscríbete gratis a MuyPymes

    Suscríbete gratis a MuyPymes

    La mejor información sobre PYMES y autónomos en su correo electrónico cada semana. 

    Gracias por suscribirte a MuyPymes.