Bristol Myers Squibb (BMS) ha puesto en marcha en España una iniciativa que combina innovación tecnológica e inteligencia artificial para mejorar el seguimiento clínico de pacientes con miocardiopatía hipertrófica (MCH). El proyecto, desarrollado junto al proveedor tecnológico Tucuvi, ya está operativo en los hospitales Virgen de la Arrixaca (Murcia) y Severo Ochoa (Madrid), centros seleccionados por su experiencia en esta patología y el alto volumen de pacientes.
El proyecto tiene como objetivo reducir la carga clínica asociada al seguimiento de estos pacientes mediante el uso de un sistema automatizado de llamadas gestionado por LOLA, una asistente clínica virtual basada en inteligencia artificial. Durante estas llamadas, los pacientes responden a un cuestionario validado de síntomas, el Hypertrophic Cardiomyopathy Symptom Questionnaire (HCMSQ). Los resultados de estos cuestionarios están disponibles en una plataforma online a la que tienen acceso los profesionales sanitarios.
Colaboración para mejora la vida de los pacientes
“Desde BMS creemos firmemente en el poder de la colaboración y la tecnología para transformar la vida de los pacientes. Este proyecto ejemplifica cómo la innovación, aplicada con propósito, puede aliviar la carga asistencial, empoderar a los equipos médicos y, sobre todo, mejorar el día a día de las personas con enfermedades crónicas como la miocardiopatía hipertrófica”, señala José Manuel Fernández, director de Estrategia y Operaciones de BMS en España y Portugal.
La MCH es una enfermedad cardiovascular de origen hereditaria que afecta a 1 de cada 500 adultos, aunque se estima que muchos casos permanecen sin diagnosticar.2 Además, la MCH es una de las principales causas de muerte súbita en menores de 35 años. En su forma obstructiva (MCHO), que representa alrededor del 66% de los casos, la hipertrofia del corazón puede llegar a bloquear la salida de sangre hacia la aorta, generando síntomas como disnea, dolor torácico, palpitaciones o síncope, con un notable impacto físico y emocional en la vida de los pacientes.
Gracias a LOLA, el programa permite realizar una monitorización remota periódica y personalizada de estos pacientes sin necesidad de dispositivos específicos ni conexión a internet, lo que resulta de gran ayuda sobre todo en zonas aisladas con menos facilidad de acceso a la atención médica.
“La implementación del programa ha sido muy sencilla, y el grado de satisfacción de los 52 pacientes que han sido contactados hasta ahora, es elevado, con una media del 81 % en alcance y del 87 % en adherencia. Los pacientes agradecen el control que les proporciona LOLA, herramienta que facilita un seguimiento estrecho y automatizado gracias al cual se han detectado y categorizado 5 alertas clínicas que han permitido actuar de forma temprana ante signos de posible descompensación. Para nosotros, como profesionales, disponer de esta información clínica actualizada en tiempo real nos ayuda a anticiparnos y ajustar los tratamientos de manera más eficiente”, explica el Dr. Juan Ramón Gimeno, del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca.
Por su parte, María González, cofundadora y CEO de Tucuvi, subraya: “Nuestra tecnología permite liberar tiempo a los equipos clínicos mientras mejora la experiencia del paciente. Estamos muy orgullosos de poder colaborar con BMS y con hospitales públicos en un proyecto que demuestra cómo la IA puede tener un impacto real y positivo en la asistencia sanitaria”.


























