El Informe Europeo de Pagos de Consumidores 2025 (ECPR) de Intrum muestra que, en el año pasado, el 83% de los consumidores afirma pagar todas sus facturas a tiempo, por debajo del 89% registrado en 2024. Además, entre las personas que declaran haber dejado de pagar alguna factura en los últimos 12 meses, el 31% señala que no se trata de un episodio puntual, sino que deja facturas sin pagar de forma regular, frente al 27% en 2024.
En un contexto marcado por el fin de las compras navideñas y la llegada de las rebajas, el informe de Intrum apunta a que una parte de los hogares entra en el nuevo año con menor margen para absorber facturas y pagos recurrentes, especialmente cuando se acumulan gastos extraordinarios.
En cuanto a las causas para no hacer frente a los pagos, no tener dinero se consolida como el principal motivo en 2025 (30%, frente al 25% en 2024), con una clara lectura territorial: Cataluña, Galicia y Cantabria concentran los mayores niveles de afectación, ya que hasta la mitad de los consumidores de estas regiones no pagan a tiempo por este motivo. La segunda razón más citada son los problemas técnicos (26%), con especial incidencia en Navarra y La Rioja, un dato que apunta a la relevancia de la experiencia de pago y las dificultades operativas en determinados territorios.
Brecha por renta, edad y presión del coste de la vida
El Informe de Intrum muestra que la fragilidad se concentra en perfiles concretos y no afecta a todos por igual. En 2025, aunque el 83% de los consumidores afirma pagar todas sus facturas a tiempo, un 17% reconoce no haber podido cumplir puntualmente con todos sus pagos. Los mayores niveles de impago se observan especialmente entre colectivos con menor colchón financiero, como las personas en situación de desempleo, y el informe también apunta a los jubilados como uno de los grupos en los que este tipo de incidencias aparece con más frecuencia. En paralelo, la presión se intensifica en hogares con ingresos por debajo de la media y en los consumidores más jóvenes, donde la falta de liquidez pesa más a la hora de cumplir con los pagos en plazo.
La presión se observa también por nivel de ingresos y generación: en 2025, el 31% de las personas con ingresos por debajo de la media no paga sus facturas a tiempo por no tener dinero (vs. 50% en 2024) y, en el caso de la generación Z, sube al 32% (vs. 20% en 2024).
Entre quienes declaran tener dificultades para pagar sus deudas, disminuye el porcentaje que atribuye esa situación al alto coste de la vida, que pasa del 68% en 2024 al 39% en 2025 a nivel nacional. No obstante, el informe refleja una fuerte desigualdad territorial, ya que en algunas comunidades este factor sigue concentrando la mayoría de las respuestas. En Castilla-La Mancha, el alto coste de la vida alcanza el 100% entre los encuestados de este grupo en la región, y en Islas Canarias llega al 71%, muy por encima de la media, lo que evidencia que la presión de precios y gastos cotidianos impacta con especial intensidad en determinados territorios.
En paralelo, los hábitos de resiliencia muestran también contrastes por comunidades: el 62% de los españoles afirma ahorrar mensualmente para emergencias, con mayor penetración en Castilla y León y Cataluña (70%) y mínima en Cantabria (26%).
En el ámbito del consumo y el riesgo de endeudamiento, el informe apunta a dinámicas regionales relevantes: las mayores tasas de impulsividad en compras se registran en Murcia (48%), La Rioja (45%) y Andalucía (43%), mientras que el uso/atracción por fórmulas de “compra ahora, paga después” destaca en Cantabria (48%) e Islas Baleares (41%).


























