Sábado , 10 diciembre 2016 Impresion Pyme
  • Tarjetas de diseño: creando imagen de marca

     

    Por extraño que pueda parecer, uno de los campos en los que diseñadores y creativos han descubierto una de sus mayores fuentes de inspiración es en el mundo de las Business Cards o tarjetas de contacto empresariales.

    Experimentan con tipografías, logos y materiales para que nuestra tarjeta de contacto no sea una más de las que circulan en reuniones de negocios, congresos y ferias. El objetivo, ser recordados, dar que hablar y, en definitiva crear imagen. En MuyPymes hemos recopilado algunas ideas muy originales.

    En Estados Unidos existe una auténtica devoción por las Business Cards. Como ejemplo, nada mejor que recordar una de las primeras escenas de la película American Psycho en la que durante una reunión de altos directivos, transcurren aproximadamente cinco minutos intercambiando sus tarjetas personales, apreciando su textura, incluso oliéndolas. Esto que, evidentemente es una exageración, refleja en cierta forma la importancia que tienen estas pequeñas piezas de cartón a la hora de crear nuestra imagen de empresa y nuestra imagen personal.

    Sin embargo, también es evidente que una tarjeta como la que mostramos en la presentación del artículo no resulta apropiada para la mayoría de los sectores pero no deja de indicar que hay una tendencia que sugiere que la originalidad y conseguir sorprender al que recibe nuestra tarjeta de visita es algo que cada vez tiene una mayor importancia para muchas empresas. Esta tendencia es especialmente significativa en agencias de publicidad y comunicación, estudios de diseño y programación y empresas relacionadas íntimamente con las nuevas tecnologías. Algunos ejemplos, han sido recopilados en el blog de diseño creativebits.

     

         

     Tarjeta Plano:

    Se trata de una tarjeta que imita la forma tradicional de los planos de las ciudades. Una vez desplegado, ofrece la información de contacto, que se indica junto a la calle y el número que se refleja en dicho plano. Ya no podrán decir que no saben llegar a nuestra oficina

     Tarjeta materiales textiles:

    Esta Business Card pertenece a una empresa que se dedica a la fabricación y venta de ropa. Para ser más originales, han aprovechado materiales como cuero e hilo para la fabricación de su tarjeta.

     Tarjeta rasca y gana:

    ¿Quién no ha jugado alguna vez al típico juego de “rasca y gana”? Esta es la filosofía de esta tarjeta, en la que para conocer los detalles de contacto de la persona deberemos utilizar antes una moneda para rascar el material adherido.

    Como muestran los tres ejemplos que hemos expuesto sobre estas líneas, una tarjeta que innova probablemente será mucho más apreciada que una corriente. Normalmente éste son el tipo de tarjetas enseñamos a amigos y compañeros de trabajo añadiendo la frase “mira que tarjeta tan bonita/original me acaban de dar”. Como era de esperar todo tiene sus limitaciones, y en este caso su principal contrapartida es el precio. Y es que si optamos por uno de estos tipos de tarjetas podemos gastar mucho más dinero del que estamos dispuestos a invertir en este aspecto. 

    Una posible solución a este “dilema” es disponer de dos grupos diferentes de tarjetas: las “originales” y las “normales” y distriburilas según nuestra conveniencia. Un ejemplo de esta política, la siguen empresas como Lego, que han decidido crear unas tarjetas muy especiales para algunos de sus trabajadores y directivos. Para ello, han adpatado sus populares muñecos a la fisonomía de la persona “representada” y en el cuerpo han añadido la información de contacto. Como os podréis imaginar, son tarjetas muy caras de producir, por lo que cada empleado solo dispone de un número muy limitado de las mismas y, además, no son precisamente cómodas de transportar. Sin embargo, desde que vieron la luz, han sido las más comentadas en Internet.

     

    Estamos seguros que pocas empresas en el mundo están dispuestas a producir tarjetas tan sofisticadas como las de Lego, pero también la pyme o el libre profesional de nuestro país puede disponer de tarjetas originales y representativas sin tener que gastar más dinero que en una tarjeta tradicional. A veces, simplemente jugando con distintas tipografías y fuentes, podemos llegar a producir Business Cards muy interesantes. Algunos ejemplos son los siguientes:

         

    En definitiva, de lo que se trata es de encontrar un equilibrio entre lo que nos gustaría tener y lo que podemos permitirnos. Además, hemos de hacernos una pregunta. ¿Qué queremos conseguir? Si queremos crear imagen de marca, de empresa, desde luego este es uno de los caminos más adecuados que podemos seguir. Sin embargo, si únicamente necesitamos un espacio en el que reflejar nuestros datos personales y de contacto, podemos seguir utilizando las tarjetas de toda la vida: la mayoría de las empresas, escogen la segunda opción.

     

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