Según reflejan los pronósticos del Fondo Monetario Internacional (FMI), la economía española registrará durante los próximos años una de las recuperaciones menos vigorosas entre los países de la zona euro, lo que no permitirá reducir la tasa de paro más allá del 21,8% en 2019. A pesar de que la institución internacional ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento para España en 2014 y 2015, hasta el 0,9% y el 1%, respectivamente, lo que supone una mejora de tres décimas para este año y de dos para el siguiente respecto a su anterior pronóstico, las proyecciones del FMI anticipan una salida de la crisis a un ritmo inferior a la media de la eurozona.
Así, ya en 2015 entre los socios del euro, España sólo crecerá más que Eslovenia y Chipre, países a los que la entidad internacional asigna un crecimiento del PIB el próximo año del 0,9%, mientras que para el conjunto de la zona euro la expectativa de expansión es del 1,5%. De cara a los siguientes ejercicios, el FMI espera que la economía española crezca un 1,1% en 2016, cuando será el país de la eurozona con menor crecimiento, y un 1,2% en 2017, en línea con el dato de Italia.
Asimismo, para 2018 los pronósticos del FMI anticipan que la economía española mantendrá estable en el 1,2% su expansión, mientras que en 2019 acelerará su crecimiento al 1,3%, en línea con el dato previsto para Alemania y por encima de Italia. De este modo, en el horizonte temporal analizado por el FMI, España no logrará igualar la media de crecimiento de la eurozona, que entre 2015 y 2019 se situará en el 1,5%.