jueves , 25 abril 2019 Impresion Pyme
  • Cinco principios de budismo zen que puedes aplicar a tu empresa

    Kazuo Inamori es un empresario muy particular. Fundador y CEO de Kyocera, además de creador de la empresa de telecomunicaciones japonesa DDI Corporation, Inamori es además monje budista y filántropo.

    Como explica en su libro “Negocios y espiritualidad”, son precisamente los principios del budismo zen los que le han permitido triunfar en el mundo de la empresa. Principios que van más allá del beneficio económico puro pero que gracias a los mismos, consiguen maximizarlo y revertirlo sobre la sociedad.

    Tu motivo para triunfar

    Uno de los principios del budismo zen que practica Inamori, es que el zen debe formar parte de cualquier aspecto de tu vida, incluso de algo es principio tan alejado de la religión como pueden ser los negocios y la administración de empresas.

    Esta idea la refleja en su libro A passion for success en el que explica que servir nuestros propios intereses personales no es suficiente: el éxito se consigue cuando también somos capaces de alinearnos con los intereses del resto de miembros de nuestra organización.

    Aspira a la perfección

    Ingeniero de profesión, Inamori se describe como un “perfeccionista”. En su visión del mundo, el 99% no es suficiente: un puente cuyos cálculos sean precisos sólo al 99%, seguramente no resista el próximo terremoto, suele poner como ejemplo.

    El mismo principio debería aplicarse al diseño y la planificación de nuestros productos y servicios, explica. Por supuesto es consciente de que autoexigirnos la perfección cada día, en cada una de las acciones que llevamos a cabo, puede ser una tarea titánica. Pero como en todo, si ponemos nuestro empeño, “podemos llegar a acostumbrarnos”, incorporar la “perfección” a nuestra rutina diaria es una actitud mental.

    Optimista en la concepción, pesimista en la planificación

    A la hora de desarrollar un nuevo producto, es importante empezar con una gran idea, con el sueño de lo que queremos conseguir. Realizar una proposición de máximos.

    Pero a la hora de planificar el desarrollo, debemos introducir un pesimismo gradual. Detectar e identificar todo lo que puede ir mal, reconocer las dificultades y los principales obstáculos que deberemos superar. Finalmente, recuperar el optimismo inicial y llevarlo al área de la ejecución.

    Actitud + esfuerzo + habilidad

    Para Inamori, esta es la fórmula con la que se puede medir el rendimiento de cualquier líder y por extensión, de cualquier trabajador de nuestra organización.

    Es una “métrica” con la que evaluar el carácter y la personalidad de cualquier colaborador y que va mucho más allá que una mera evaluación basada en el curriculum vitae. En esta métrica, el esfuerzo y la habilidad sirven de muy poco si la actitud no es la adecuada.

    Objetivos más allá de nuestras habilidades

    Por último Inamori asegura que en realidad, nuestra vida tiene el potencial para convertirse en lo que queremos que sea, aplicando el conocido como “pensamiento positivo”.

    En el mundo de los negocios esto se traduce en creer que podemos cumplir con objetivos que actualmente, puede que se encuentren más allá de nuestras posibilidades. Escoger un objetivo en este sentido con el que tal vez no podamos cumplir hoy, pero que tal vez podremos superar en un periodo determinado de tiempo y a partir de ahí, trabajar más duro que nadie para conseguirlo.

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