miércoles , 14 noviembre 2018 Impresion Pyme
  • Quién es quién en el negocio de los patinetes compartidos

    Tras arrasar en Estados Unidos, las startups de patinetes eléctricos compartidos han llegado a España haciendo mucho ruido. De momento cuatro son las compañías internacionales que se han instalado en Madrid y en ciudades como Zaragoza o Palma de Mallorca: Lime, Bird, VOI y Wind. Además algunos emprendedores españoles como los chicos de Koko o Bbuho se están haciendo notar tanto en la capital aragonesa como en Valencia.

    De momento la propuesta de todos los players es similar: el usuario paga un euro al desbloquear el patinete eléctrico y 15 céntimos por cada minuto de uso. Los patinetes pueden depositarse en cualquier parte de la zona de actividad y suelen ser recogidos por la noche por normalmente personas que cobrar por cargar de nuevo los patinetes en sus domicilios particulares.

    La regulación sobre cómo se desplazan estos vehículos está en manos de cada ayuntamiento y los hay desde los más permisivos (caso de Madrid) que no pone demasiadas trabas al establecimiento de estas empresas a aquellos (caso de Barcelona) que de momento dan la espalda al fenómeno y no conceden licencias. ¿Pero quién es quién en este sector?

    Bird

    Han sido los últimos en llegar, pero seguramente acabarán llegando muchos más. Bird es conocida internacionalmente como el Uber de los patinetes eléctricos, ya que al frente de la compañía se encuentra Travis VanderZanden, anteriormente director general de operaciones de Lyft y vicepresidente de crecimiento de conductores en Uber.

    Lanzada hace poco más de un año, tiene presencia en más de 100 ciudades de Estados Unidos y en algunas capitales europeas ya que además se su recién desembarco en Madrid, es posible localizar sus patinetes en ciudades como París, Viena o Bruselas. Bird es además una de las compañías más valoradas de su sector. Respaldada principalmente por el conocido fondo de inversión Sequoia, la startup ha conseguido levantar 400 millones de dólares en 2018 y su valoración se estima en 2.000 millones de dólares.

    Su lanzamiento inicial en España se limita a 20 patinetes en algunos barrios de Madrid, aunque desde la compañía prevén aumentar pronto este número y proyectarse a otras ciudades. Como nota distintiva, los patinetes de Bird son recogidos y revisados cada noche por personal de la empresa, de modo que su funcionamiento siempre sea óptimo.

    Lime

    Fueron los primeros en llegar. Tres meses en Madrid les han servido para conseguir 110.000 usuarios que en conjunto, han realizado más de 440.000 desplazamientos. En el desarrollo de Lime pesan y mucho, las inversiones de Uber y Google, lo que ha conseguido que la valoración de la compañía supere los 1.000 millones de euros.

    Además de en Madrid, Lime se lanzó con cierta polémica en Valencia hace unas semanas. Tras la negativa inicial del Ayuntamiento al despliegue de estos patinetes, la compañía se mueve en la ciudad del Turia en un marco de cierta alegalidad.

    Para el mantenimiento de su flota de vehículos, la compañía recurre a lo que denomina como “Lime Juicers”, personas independientes que siguiendo un modelo de “economía colaborativa” se encargan de recoger y recargar los patinetes en su domicilio particular, cobrando por ello. Según una oferta publicada recientemente en Infojobs, un “juicer” puede ganar entre 100 y 200 euros diarios, ya que la compañía se compromete a pagar un salario bruto de entre 12 y 24 euros la hora.

    VOI

    Tras el lanzamiento de Lime en la capital de España, los siguientes en aterrizar en Madrid fueron los suecos de VOI. Con un modelo de negocio calcado al de Lime, los chicos de VOI han conseguido eso sí, tener más penetración nacional. Además de en Madrid, la startup nórdica ha llevado sus patinetes compartidos a Zaragoza y prevé expandirse pronto a otras capitales de nuestro país.

    Ante la proliferación de empresas en este sector, Fredrick Hjelm (CEO de la compañía) explicaba en una entrevista reciente que no descartan la posibilidad de llegar a alianzas con otras compañías, de modo que se puedan crear sinergias que favorezcan la movilidad sostenible. De momento la empresa asegura que tras su lanzamiento en su Estocolmo natal y otras ciudades de Portugal e Italia, cuentan con más de 45.000 usuarios registrados. 

    Wind

    En el caso de Wind, nos encontramos con otra empresa europea. En este caso hablamos de los alemanes de Bike Mobility. Además de los 120 scooters que desde hace un mes la compañía ha desplegado en Madrid, la startup tiene presencia en Palma de Mallorca. Si bien la empresa intentó establecerse también en Barcelona, el ayuntamiento catalán tiene una política de tolerancia cero ante este medio de transporte y retiró las unidades que instaló la empresa solo unas horas después de su “puesta de largo” en la ciudad.

    A diferencia de Lime o VOI, Wind ha optado por instalarse en zonas menos turísticas que sus competidores, con el objetivo de encontrar un espacio propio en la ciudad y dar servicios a muchos de esos barrios que no siempre son los más beneficiados por las compañías de transporte compartido.

    Koko

    Aunque de momento mantiene su rango de actividad en Zaragoza, los chicos de Koko esperan llegar a 11 ciudades españolas en los próximos meses. Impulsada por la incubadora Demium Startups, Koko destaca por  una aproximación a las ciudades basada sobre todo en la colaboración plena con los ayuntamientos en los que se plantea operar.

    En este sentido su presidente, Teo Ortega ha destacado que“la ciudad de Zaragoza nos ha recibido con los brazos abiertos, estamos muy contentos que nos hayan brindado la oportunidad de desarrollar nuestro modelo aquí” .

     

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