Pionera en la divulgación nutricional en España, Ana María Lajusticia fue mucho más que la imagen de una conocida marca de complementos alimenticios. Química, escritora y emprendedora, consiguió transformar sus conocimientos científicos y su experiencia personal en un proyecto empresarial que sigue evolucionando después de su fallecimiento. Su legado continúa hoy con nuevas propuestas como amlsport, su línea de suplementación deportiva dirigida a mujeres.
La historia de Ana María Lajusticia es también la de una mujer que decidió emprender cuando pocas españolas tenían la oportunidad de desarrollar una carrera científica y empresarial. Nacida en Bilbao el 26 de julio de 1924, creció en una época marcada por las dificultades económicas y sociales. La muerte de su padre, en 1937, y las consecuencias de la Guerra Civil condicionaron su juventud, pero no frenaron su interés por aprender.
Con 15 años se trasladó a Madrid junto a su familia y, poco después, comenzó a estudiar Ciencias Químicas. En 1947 terminó la carrera con excelentes resultados, convirtiéndose en una de las pocas mujeres de su generación que conseguían abrirse camino en esta disciplina. Ese mismo año inició su trayectoria profesional como responsable de laboratorio en MINERSA, una empresa dedicada a la fabricación de productos químicos.
Su formación científica acabaría siendo determinante en una trayectoria empresarial que, sin embargo, no comenzó hasta varias décadas después.
De una experiencia personal a una oportunidad de negocio
Durante buena parte de su vida, Ana María Lajusticia sufrió distintos problemas de salud. A los 43 años le diagnosticaron diabetes tipo 2 y durante años tuvo que utilizar un corsé debido a sus problemas de espalda.
Estas circunstancias despertaron su interés por estudiar la relación entre la alimentación y el bienestar. Según relató ella misma, los cambios introducidos en su dieta y una mayor atención al consumo de determinados nutrientes, especialmente el magnesio, marcaron un punto de inflexión en su vida.
Aquella experiencia personal fue el origen de su posterior actividad divulgativa y empresarial, aunque sus conclusiones individuales sobre los suplementos no deben interpretarse como evidencia clínica de su eficacia para tratar enfermedades.
En 1973 se trasladó a Barcelona y abrió un herbolario en la calle Laforja. Fue el primer paso de un proyecto que en 1980 se consolidaría con el registro de su propia marca de complementos alimenticios, Ana María Lajusticia.
Su modelo de negocio tenía una característica diferencial: la propia fundadora se convirtió en la principal embajadora de sus productos. Su formación como química, su capacidad divulgativa y su cercanía con el público ayudaron a construir una identidad reconocible en un mercado que todavía estaba desarrollándose.
Una emprendedora adelantada a su tiempo
Además de empresaria, Ana María Lajusticia desarrolló una intensa actividad como escritora y conferenciante. Publicó 12 libros relacionados con la alimentación y la nutrición. Entre ellos destaca «El magnesio, clave para la salud«, que alcanzó siete ediciones en 1979.
Su capacidad para comunicar conocimientos complejos de manera sencilla se convirtió en uno de los grandes activos de la marca.
Con el paso de los años también supo adaptarse a los nuevos canales digitales. Mantuvo una intensa actividad divulgativa en redes sociales y logró reunir una comunidad de cientos de miles de seguidores en YouTube, demostrando que la divulgación especializada podía convertirse en una herramienta para generar confianza y fidelizar clientes.
En 2022, cuando tenía 98 años, cedió el testigo como embajadora de la marca a su nieta, Lara Feliu, reforzando el carácter familiar del proyecto. Ana María Lajusticia falleció el 8 de noviembre de 2024, a los 100 años, dejando una empresa que había conseguido sobrevivir y evolucionar durante más de cuatro décadas.
Anamlsport, una nueva etapa centrada en la mujer deportista
El legado emprendedor de Ana María Lajusticia continúa evolucionando con la renovación de amlsport, su línea de suplementación deportiva, que ahora refuerza su orientación hacia las necesidades de las mujeres que practican ejercicio físico. La propuesta busca acompañarlas en las diferentes etapas de su actividad deportiva, poniendo el foco en tres aspectos fundamentales: rendimiento, recuperación e hidratación. Entre las fórmulas de la gama se encuentran combinaciones de proteínas y HMB, creatina con glutamina y taurina, así como bebidas con carbohidratos y electrolitos. La marca presenta esta evolución como una apuesta por adaptar sus productos a las nuevas demandas de las consumidoras y por incorporar ingredientes respaldados por la investigación nutricional.
Esta nueva etapa también refleja la capacidad de una empresa familiar para identificar oportunidades de mercado y renovar su oferta sin abandonar sus orígenes. Con Lara Feliu como embajadora, la compañía busca conectar con una generación de mujeres que incorpora el deporte a su vida cotidiana y presta mayor atención a la alimentación y la recuperación física.
Más allá del lanzamiento de productos, el relanzamiento de amlsport representa la continuidad de un proyecto que nació de la curiosidad científica y la iniciativa personal de una mujer que, hace más de cuarenta años, decidió convertir sus conocimientos en una empresa con identidad propia.
Foto: MujerHoy


























