Según el último informe del Global Entrepreneurship Monitor (GEM) España 2025-2026, el emprendimiento en nuestro país avanza con fuerza. La intención de poner en marcha un negocio sube al 13,8% de la población; quienes se sienten capacitados para hacerlo alcanzan el 54% y la percepción de oportunidades crece del 29% al 42%. Sin embargo, el miedo al fracaso sigue siendo la principal barrera, ya que el 53% de la población española afirma que no pondría en marcha un negocio por temor a que pudiese fracasar. Un freno que persiste incluso entre quienes cuentan con los conocimientos y las habilidades para emprender.
“Los datos reflejan que todavía existe una distancia entre la intención de emprender y la confianza necesaria para dar el paso. En nuestro día a día vemos que contar con información, herramientas y una visión clara de lo que implica poner en marcha un negocio ayuda a cambiar esa incertidumbre inicial en decisiones más fundamentadas”, señala Javier Camin, responsable de Autoempleo de la Fundación Nantik Lum.
¿Qué puntos hay que tener en cuenta antes de emprender?
Los especialistas en autoempleo de la Fundación Nantik Lum recomiendan analizar varios aspectos antes de iniciar un proyecto. El objetivo es reducir la incertidumbre y tomar decisiones con una visión realista de las necesidades de cada negocio.
- Comprobar que existe demanda para el proyecto: Antes de invertir tiempo y dinero, conviene asegurarse de que hay alta demanda para el producto o servicio que se quiere vender. Hay que conocer a los clientes potenciales, entender qué necesitan y saber cómo resuelven actualmente esa necesidad para detectar si realmente existe una oportunidad y ajustar la idea antes de ponerla en marcha.
- Planificar la viabilidad económica: Antes de poner en marcha un negocio, es importante hacer números, es decir, calcular los gastos que supondrá el proyecto y tener una previsión realista de los ingresos. Además, es importante separar desde el principio las finanzas personales de las del negocio para controlar mejor la situación económica de cada uno.
- Analizar la competencia y el mercado: Tener una buena idea no garantiza por sí sola que un negocio vaya a funcionar. Es necesario estudiar el mercado, identificar a los principales competidores directos e indirectos y conocer los precios y servicios que ofrecen. Este análisis permitirá detectar oportunidades y definir qué puede hacer único el proyecto.
- Establecer objetivos y metas antes de empezar: Poner en marcha un negocio requiere tener claros los objetivos que se quieren alcanzar y en qué plazo. También establecer metas concretas y revisarlas de forma periódica para avanzar como estaba previsto y detectar a tiempo qué aspectos necesitan ajustarse.
- Buscar asesoramiento y apoyo: Contar con acompañamiento y asesoramiento es un paso fundamental a la hora de emprender. Ayuda a resolver dudas económicas, fiscales, administrativas o comerciales y a identificar posibles riesgos antes de que se conviertan en un problema. También permite afrontar mejor las dificultades que pueden surgir.
«Sabemos que el talento y la intención de emprender están ahí. Nuestro papel es mejorar la formación y reducir la incertidumbre con acompañamiento real, para que ese miedo no frene proyectos que sí tienen futuro», señala Lucía Medina, Directora General de la Fundación Nantik Lum.


























