CiU defenderá hoy en el Pleno del Congreso de los Diputados una proposición de ley con la que pretende cambiar la legislación sobre morosidad en las operaciones comerciales fijando un plazo máximo en los cobros de 60 días para las empresas y de 30 días para las administraciones públicas.
La federación nacionalista califica esta medida como una «vacuna esencial» para acabar con la que considera la «primera causa de muerte de las pymes» que garantizaría un ahorro de 10.500 millones en concepto de intereses de demora.
El portavoz económico de CiU, Josep Sánchez Llibre asegura que la morosidad es el principal motivo del incremento del paro en España y denunció que, aunque la ley actual ya habla de plazos de 60 días, éstos se superan sistemáticamente, llegando a superar los 230 días en el sector de la construcción y hasta los 660 días cuando los deudores son organismos públicos.
De esta forma, el texto de CiU elimina la posibilidad de que las partes pacten ampliar los plazos de cobros sin pagar intereses en compensación, no pudiendo superarse los dos meses en el caso de las operaciones entre empresas. En lo referente a las administraciones públicas, este límite se reducirá a la mitad, si bien con un periodo «transitorio» de adaptación de 45 días durante 2010.
Según Sánchez Llibre, esta es una de la principales reclamaciones que les han transmitido las patronales empresariales, de pymes y las asociaciones de autónomos con las que se ha reunido.
Además, la iniciativa modifica la Ley de Enjuiciamiento Civil con el objeto de incrementar de 30.000 a 50.000 euros la cuantía máxima que permite reclamar judicialmente una deuda por el procedimiento monitorio, y articula un nuevo procedimiento judicial que permite a las empresas «reclamar de forma ágil» a las administraciones públicas el pago de sus obligaciones.
