jueves , 18 octubre 2018 Impresion Pyme
  • Siete fracasos estrepitosos que han marcado la industria tecnológica (y que seguramente has olvidado)

    Resulta un cliché afirmar que la historia de la tecnología es el conjunto de sus aciertos y también de sus errores. Y que probablemente sin los fracasos más estrepitosos, tal vez hoy en día no podríamos disfrutar de productos que realmente han cambiado nuestras vidas. Hoy queremos hablaros precisamente de eso.

    De productos que en aquel momento parecían una buena idea…pero que por diferentes motivos acabaron por fracasar de forma escandalosa. Tanto que muchos de los productos que os mostramos en este artículo, han llegado a olvidarse por completo, como si nunca hubiesen existido…casi como si sus propios creadores se avergonzasen de ellos. Y sin embargo, todos tuvieron su momento.

    Google Nexus Q (2012)

    Google presentó el extraño Nexus Q en su conferencia anual de desarrolladores de 2012. Esta llamativa esfera negra era en realidad un pequeño ordenador basado en Android y cuyo propósito era mejorar las prestaciones de nuestro smartphone o nuestra tablet Android. Para ello disponía de de salidas de audio ópticas y digitales, y salida micro-HDMI. Contaba además con conectividad WiFi dual-band, Ethernet, NFC y Bluetooth.

    Su función no era otra que la de reproducir contenidos multimedia en el televisor, ya fuera de forma local (conectando una tablet por ejemplo), ya fuera en modo streaming. Además integraba servicios como Google Music. Se puede decir que de alguna forma, este Nexus Q fue la primera aproximación que Google hizo a lo que posteriormente sería el fenómeno Chromecast. Sin embargo un precio de 300 dólares y las por entonces limitadas funciones que ofrecía, no convencieron a casi nadie.

    Microsoft Kin One y Microsoft Kin Two (2010)

    Microsoft Kin es uno de los lanzamientos tecnológicos más curiosos de la historia. En un momento en el que Facebook se había convertido en la nueva religión, los chicos de Redmond llegaron a la conclusión que tal vez sería interesante lanzar un teléfono cuyo objetivo principal fuese poner las redes sociales en el bolsillo de los usuarios.

    Las especificaciones técnicas de ambos teléfonos puede decirse que competían con cierta dignidad con las del resto de terminales que se estaban presentando en esa época y desde ese punto de vista, no destacaban ni para bien ni para mal. Lo que les hacía diferentes era sin embargo, su sistema operativo. Pese a que Microsoft ya contaba por aquel entonces con su controvertido Microsoft Mobile, para estos dos teléfonos, claramente enfocados al público joven, optó por algo diferente: Kin OS.

    Kin OS no era nada del otro mundo. No permitía instalar ninguna aplicación y se basaba en la asunción de que al usuario se iba a conformar con un sistema que consistía en un pequeño navegador web y una serie de widgets que permitían controlar de un vistazo su actividad en distintas redes sociales. Lo peor sin embargo, es que la propia compañía tampoco parecía convencida de este lanzamiento. Tras vender poco más de 500 unidades en 45 días, Microsoft canceló el proyecto.

    Twitter Peek (2007)

    Aunque no fue directamente Twitter la empresa que desarrolló este curioso dispositivo, lo cierto es que sin Twitter, Peek nunca hubiese existido. Parecido en su diseño al de un smartphone, Twitter Peek sólo tenía una función: revisar nuestro timeline de Twitter.

    Una de sus ventajas es que contaba con un teclado QWERTY físico que facilitaba la publicación de mensajes en esta red social. La otra era que si estábamos dispuestos a pagar 200 dólares, no era necesario atarnos a ninguna teleoperadora, ya que incluía una tarjeta SIM propia de la compañía para que pudiésemos tuitear de forma ilimitada.

    En el momento de su lanzamiento la idea podía resultar interesante, ya que los teléfonos inteligentes salvo excepciones, estaban muy lejos de ofrecer una buena experiencia en apps. Sin embargo a medida que se fueron popularizando, dispositivos como Peek dejaron de tener sentido.

    Apple iPod HiFi (2006-2007)

    Muchos fans de Apple tal vez no sepan que el Homepod no es el primer altavoz que lanza la firma de Cupertino. En 2006 y cuando el iPod ya había demostrado que era el mejor reproductor MP3 de la historia, la compañía de la manzana decidió lanzar iPod Hi-Fi, su propio altavoz.

    iPod Hi-Fi no se diferenciaba demasiado de otros altavoces que, adaptados al iPod, habían lanzado otras marcas. Ofrecía su propio dock y tenía una calidad de sonido más que aceptable. Sin embargo tenía varios problemas. En primer lugar, no era compatible con todos los iPods y era necesario utilizar adaptadores especiales para aquellos que no lo eran (todos los de la tercera, cuarta y quinta generacion).Cuando se utilizaban esos adaptadores, los iPods no se recargaban.

    A diferencia de otros altavoces similares, no ofrecía la posibilidad de sintonizar la radio. Por otro lado, su mando sólo podía controlar las canciones de una lista de reproducción seleccionada y se criticó la fragilidad del propio dock. Por si fuera poco, con un precio de 350 dólares, resultaba más caro que otros de su competencia, que le ganaban claramente en calidad.

    Amazon Fire Phone (2014-2015)

    El fracaso de Amazon con su Fire Phone ha sido sin dudas uno de los más estrepitosos de la industria tecnológica en los últimos años. Presentado por el propio Jeff Bezos en 2014, el Fire Phone era un teléfono con varios problemas. Ofrecía por ejemplo un interesante sistema de cámaras 3D situadas por todo el teléfono cuya función era identificar cualquier objeto al que apuntase la cámara. Era capaz de reconocer libros, discos, ropa…pero la única función de ese ingenioso sistema era que el usuario pudiese comprar esos mismos objetos en Amazon.

    Ofrecía como sistema operativo Fire OS (el fork de Android que sigue utilizando en sus tablets)por lo que sus usuarios se quedaban sin poder utilizar las aplicaciones de Google más populares, como Gmail, Chrome o Maps. Y si bien Fire OS es un sistema interesante por otros motivos, difícilmente podía justificar un terminal que se empezó a vender por 650 dólares.

    Con el paso del tiempo el precio del Fire Phone bajó hasta los 200 dólares y las malas lenguas aseguran que Bezos sólo consiguió vender 35.000 unidades de su terminal.

    HTC First – Facebook Phone (2013 – 2014)

    2012 fue un año en el que entre otras cosas, se estuvo especulando durante meses con la posibilidad de que Facebook lanzase su propio teléfono inteligente. Se habló mucho sobre si tendría un sistema operativo propio o si se apoyaría en Android. Sobre si la empresa de Zuckerberg fabricaría un teléfono 100% Facebook o si apostaría por aliarse con otro fabricante.

    A principios de 2013 la compañía despejó todas las dudas con la presentación de Facebook Home, una capa de software capaz de ofrecer a los usuarios de Android lo mejor de la experiencia Facebook. Junto a Facebook Home se presentaba además el HTC First, el primer smartphone en ofrecer Facebook Home por defecto y en las primeras semanas, de forma exclusiva.

    Con el paso del tiempo y teniendo en cuenta las más que discretas ventas de HTC First (que salvo por Facebook Home era poco menos que un smartphone de gama media) Home amplió su disponibilidad a otros terminales de HTC y Samsung.  Finalmente el launcher de Facebook acabó llegando a prácticamente todas las marcas…pero tal vez lo hizo un poco tarde.

    La forma tan agresiva en la que Facebook Home se integraba en los teléfonos y el cómo arrinconaba al resto de aplicaciones de Android acabó por no convencer a los usuarios, que tardaron menos de un año en perder el interés por el nuevo producto.

    BlackBerry PlayBook (2011-2012)

    Aunque en 2011 BlackBerry ya daba algunos síntomas de agotamiento, desde luego seguía siendo una de las compañías más respetadas en el mundo profesional y sus smartphones se mantenían como los preferidos en muchas empresas. Ese año y tras el lanzamiento del iPad por parte de Apple, la compañía canadiense se dispuso a conquistar a sus usarios más fieles con un tablet profesional: BlackBerry Playbook.

    El dispositivo se presentaba como una tablet de 7″ con una capacidad de almacenamiento de hasta 64 GB. Destacaba por un diseño bastante atractivo para la época y por contar con un sistema operativo propio (basado en QNX) que sin lugar a dudas era bastante superior a lo que en ese momento podía ofrecer Android en el mundo tablet.

    La obsesión por la seguridad de la firma la llevó sin embargo a tomar un par de decisiones polémicas y que a la postre, acabarían por condenar el futuro de este dispositivo. La primera era que para utilizarla al 100%, era necesario contar con un smartphone BlackBerry compatible, ya que aplicaciones críticas como el correo electrónico o la agenda sólo se mostraban en la tablet como “espejo” del teléfono.

    A esto había que unirle el hecho de que pese a ser una tablet enfocada al público profesional no contaba con soporte para tarjetas SIM y aplicaciones tan populares como Skype, no llegaron a adaptarse. Para recuperarse del fracaso inicial en ventas, RIM hizo lo que pudo: desde permitir instalar aplicaciones Android a incorporar conectividad LTE. No fue suficiente.

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