Sábado , 10 diciembre 2016 Impresion Pyme
  • La quiebra os sienta tan bien…cinco grandes empresas que fueron y ya no son

    bancarrota

    Nuestros compañeros de MuyComputer nos contaban ayer que Microsoft ponía a la venta el Microsoft Lumia 535, el primero en el que desaparecía Nokia. El paso, pequeño pero muy significativo, podría implicar el principio del fin de una compañía que lo ha sido todo en el mundo de los teléfonos móviles.

    Por supuesto, no es el primer caso de desaparición de una gran compañía, de empresas míticas que parecen que van a estar siempre ahí porque se han instalado en el imaginario colectivo. También ha sucedido en España, donde empresas de toda la vida han acabado desapareciendo y otras que parecía que se iban a comer el mundo han tenido una vida breve, intensa y muy agitada. En MuyPymes hemos querido rescatar cinco de los casos más significativos.

    Galerías Preciados

    Galerías Preciados compitió durante años con El Corte Inglés para convertirse en el líder de los grandes almacenes en España. Fundada por Pepín Fernández  en 1943,  el grupo no tuvo más remedio que rendirse en 1995, cuando se declaró en suspensión de pagos y se vendió precisamente a “El Corte Inglés” que tras la compra se convertía en líder indiscutible y prácticamente único actor del sector en España.

    Desde su fundación y hasta su posterior disolución, el grupo pasó por numerosas manos, desde la Rumasa de Ruiz Mateos (a quien se le expropió la empresa en 1983), al grupo venezolano Cisneros o la firma británica Mountleigh, que la adquirió de Cisneros por más de 30.000 millones de las antiguas pesetas.

    EresMás

    Cuando a principios de los 2000, las nuevas tecnologías empezaban y casi acababan en un portal de Internet, España hacía su contribución al mundo on-line con el lanzamiento de EresMás. probablemente el mejor de los portales que de este tipo se han desarrollado en nuestro país.

    La filial de Internet del Grupo Auna (antigua Retevisión), competía apostando por la calidad de contenidos en un espacio en el que la apuesta hispana estaba monopolizada por Ozú y Olé.  La apuesta que Auna hizo por el portal le llevó incluso a comprar varias empresas, llegando a pagar 8,1 millones de euros por la compra del grupo de portales sudamericanos Starmedia.

    Sin embargo la voracidad de la burbuja puntocom provocó que poco más tarde (julio de 2002) la empresa fuese adquirida por Wannadoo (filial de France Télecom), que pagó nada menos que 255 millones de euros en acciones.  Casi de forma automática EresMás desaparecía como marca en España y se lanzaba Wannadoo en nuestro país, que unos años más tarde también acabaría desapareciendo. Pero esa, es otra historia.

    Spanair

    Pocas historias empresariales han resultado más trágicas y dolorosas que la quiebra de Spanair.  La compañía que fue fundada como filial en España de la aerolínea sueca SAS y que contó con el apoyo de Teinver (propiedad de los tristemente famosos Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz Ferrán), peleó durante un tiempo con AirEuropa por alzarse con el título de mayor compañía aérea privada con base en suelo español.

    Adquirida en 2009 por “Iniciatives Empresarials Aeronàutiques S.A.”, la compañía se convirtió en la apuesta de la Generalitat catalana de tener una aerolínea de referencia, que permitiese a El Prat competir con Barajas.

    Sin embargo la compañía nunca consiguió superar el accidente aéreo que sufrió el año anterior (20 de agosto de 2008), en el que murieron 154 personas y que a día de hoy se siguen investigando responsabilidades. Esto junto a una nefasta gestión, en la que se acumularon denuncias por recibir ayudas públicas ilegales, prácticas “poco transparentes” por parte de la dirección y la incapacidad de atraer nuevos inversores, propiciaron una quiebra desordenada de la compañía en enero de 2012,  en un concurso de más de 400 millones de euros.

    Pescanova

    La empresa gallega hacía saltar todas las alarmas cuando hace un año decidía no publicar las cuentas de 2012. Dos meses después, la firma de congelados más importante de España se acogía al concurso voluntario de acreedores. Deloitte, su administrador concursal, detectó un agujero patrimonial de 1.667 millones de euros y una deuda de 3.640 millones.

    Su ex presidente, Manuel Fernández de Sousa, está imputado por los presuntos delitos de falseamiento de cuentas, estafa, abuso de información relevante y un delito continuado de falsedad en documento mercantil. Estas acusaciones no le han impedido a Sousa reclamar a Pescanova la friolera de 663.119 euros por un supuesto despido improcedente.

    Santana Motor

    Santana Motor fue una de las pocas empresas automovilísticas nacional que mantuvo capital íntegramente español desde sus orígenes en 1956, hasta casi la disolución definitiva de la empresa en 2011. La empresa que empezó fabricando maquinaria agrícola en su sede de Linares, dio pronto el salto a la producción de vehículos todo terreno, espacio en el que consiguió hacerse un hueco más que interesante durante un tiempo.

    La llegada de nuevas empresas al sector llevó a Santana a buscar alianzas internacionales, firmando un acuerdo de colaboración que se plasmó en modelos de éxito como el Vitara o el Samurái. En 1993, la empresa japonesa adquiere el 80% de la empresa que vende en 1995 a la Junta de Andalucía. Desde entonces la empresa entra en un proceso de lenta e inexorable decadencia , con algunos hitos como una alianza puntual con Iveco (Fiat) en 2006.  Los propios trabajadores pusieron fin a la actividad de la empresa en 2011 en na votación en la que por unanimidad decidieron la disolución de la compañía.

    La crisis económica de los últimos años y que todavía estamos padeciendo, también ha sido la responsable directa o indirecta del hundimiento de muchas grandes empresas y hemos visto cómo compañías de la talla de Caramelo, Martinsa Fadesa, Reyal Urbis, Zynkia o Fagor, por no hablar de estafas de la talla de Nueva Rumasa.

    Imagen: Shutterstock

     

     

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