jueves , 2 abril 2020 Impresion Pyme
  • Cae un 30% el número de alumnos matriculados en carreras tecnológicas porque consideran que no compensa el esfuerzo

    Mientras la Comisión Europea avisa de que en los próximos años miles de empleos van a quedarse sin cubrir por falta de perfiles tecnológicos, a los universitarios españoles no les gustan las carreras STEM (las siglas que agrupan las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Los rectores están preocupados porque el número de matriculados en estas titulaciones ha caído un 30% desde 2000. Parece que la moda de este tipo de carreras se ha estancado en un contexto en el que la tecnología cada vez va a ser más importante en todos los ámbitos de nuestra vida.

    Los alumnos que estudian estas carreras representan sólo el 24% del total: el 18,4% cursa estudios de ingeniería mientras el 6% se ha matriculado en estudios de ciencia, frente a la media del 21% y del 8% que existe en los países de la UE. Mientras en el caso europeo han ido perdiendo peso los estudios de ciencias sociales y jurídicas y lo ha ido ganando la ingeniería y arquitectura, aquí lo ha perdido la ingeniería a costa de las artes y humanidades.

    «Sin suficientes ingenieros, matemáticos, físicos o químicos nos quedaremos fuera de la Revolución 4.0, como ya nos ocurrió en otras épocas de nuestra historia, y seremos tecnológicamente dependientes», advierte el presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (Crue), José Carlos Gómez Villamandos.

    Lo dice en el prólogo de un informe sobre La contribución socioeconómica del sistema universitario español, que ha presentado este miércoles con la Conferencia de Consejos Sociales de las Universidades Españolas en presencia del ministro Pedro Duque. El trabajo, que ha sido realizado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), insiste en que «estas titulaciones se consideran claves para que el desarrollo de actividades económicas basadas en la digitalización no se vea frenado por escasez de trabajadores con estas cualificaciones», según asegura El Mundo.

    Esfuerzo no compensado

    ¿Por qué han descendido tanto las matriculaciones a lo largo de estas dos décadas? «Por desajustes en el mercado laboral. Se pide un esfuerzo que no compensa la posterior trayectoria profesional», responde el ingeniero de minas Francisco Michavila, catedrático emérito de la Universidad Politécnica de Madrid, rector honorario de la Universidad Jaume I de Castellón y ex consejero de Educación de España ante la OCDE, la Unesco y el Consejo de Europa.

    «Objetivamente son carreras más duras y aquí hay un cambio generacional claro, porque estos jóvenes valoran de forma diferente su esfuerzo. Uno puede obtener motivación para cursarlas cuando espera un mayor salario, pero nuestro mercado laboral no prima con mayores salarios ese esfuerzo adicional que hacen los alumnos. Si el mercado no compensa el esfuerzo adicional de una carrera más dura, cursan otro tipo de carreras», explica Joaquín Aldás, catedrático de Comercialización e Investigación de Mercados de la Universidad de Valencia y uno de los autores del estudio.

     

    También te gustará

    educación

    Aprendizaje Online, ¿qué beneficios nos dejará?

    Nos encontramos en una situación atípica, un escenario donde hemos tenido que dar un vuelco …

    Suscríbete gratis a MuyPymes

    Suscríbete gratis a MuyPymes

    La mejor información sobre PYMES y autónomos en su correo electrónico cada semana. 

    Gracias por suscribirte a MuyPymes.