Miércoles , 7 diciembre 2016 Impresion Pyme
  • Cómo preparar una entrevista perfecta (y 2)

    En Muypymes os mostramos ayer algunos consejos básicos que tenemos que tener en cuenta antes de acudir a una entrevista laboral. Siguiendo con esta serie de artículos, hoy os mostramos algunas prácticas que debemos respetar durante el transcurso de la misma.

    Cuidar nuestro lenguaje corporal, pensar dos veces lo que vamos a decir antes de responder o llevar con nosotros un cuaderno en el que tomar notas sobre el transcurso de la entrevista son sólo algunas ideas que nos pueden ayudar. 

    1. Ser positivo

    Aunque a muchos les suene a un consejo extraído directamente de un libro de auto-ayuda, está demostrado que una actitud positiva siempre juega a nuestro favor.

    Nuestro discurso siempre debe construirse sobre elementos positivos, incluso si nos preguntan sobre un antiguo compañero de trabajo o superior con el no nos llevamos bien. Durante la entrevista se va a valorar nuestra capacidad de adaptarnos a una nueva empresa, por lo que nuestros juicios de valor negativos sobre otras empresas o personas juegan en nuestra contra.

    2. Entusiasmo

    Cada respuesta que demos debe transmitir pasión por lo que hacemos. No podemos dar la impresión de que estamos repitiendo de memoria un discurso preparado (aunque como hemos visto conviene prepararse un discurso) sino que creemos en lo que hemos hecho a lo largo de nuestra carrera y que nos apasionan los nuevos retos que tenemos por delante.

    3. Piensa dos veces lo que vas a decir

    En vez de contestar inmediatamente, después de cada pregunta tómate tu tiempo para meditar qué es lo que quieres transmitir.

    Respira, y aprovecha esos cinco segundos para interiorizar lo que implica la pregunta que te acaban de formular y cómo vas a estructurar tu respuesta. Visualiza cuáles van a ser los puntos fuertes de tu argumentación, y cómo vas a construir tu discurso entorno a los mismos.

    4. No hables demasiado rápido

    Si de forma natural sueles hablar de forma acelerada, haz un esfuerzo por respetar las pausas naturales de todo discurso. Respira después de cada “coma” y realiza una pausa más prolongada después de cada idea.

    Deja que el entrevistador asimile lo que le estás transmitiendo. Recuerda que no estás en una carrera de velocidad, sino más bien en una de fondo, en la cual todos los detalles son importantes para alzarte con la victoria final.

    5. ¿Qué esconden las preguntas?

    Ten en cuenta que todas las preguntas que te propongan durante el proceso de selección, tiene un por qué. Casi ninguna pregunta va a ser casual y en prácticamente todas se espera una respuesta que de alguna forma encaje con una necesidad de la empresa.

    Si has realizado una buena labor de investigación previa puedes determinar cuáles son las necesidades de la empresa y del puesto, y de alguna manera, anticiparte con una respuesta que cumpla sobradamente con las expectativas de la persona que te está entrevistando.

    6. Sonríe

    Aunque una entrevista de trabajo no es el acto social más divertido del mundo, no menosprecies la importancia de la sonrisa. Al sonreír de vez en cuando transmites serenidad, confianza en tí mismo y en tus capacidades para desempeñar el trabajo.

    Sonreír es además una excelente forma de crear una relación empática con tu entrevistador, que acabará por anotar en su cuaderno: “no sólo es competente sino además es simpático”.

    7. Utiliza un cuaderno

    Dependiendo del puesto al que te vas a presentar, no está de más que lleves contigo un cuaderno en el que tomes nota de tus impresiones, o sobre el que te puedas apoyar para explicar una pregunta compleja. 

    Utilizar un cuaderno de notas transmite la sensación que de verdad te preocupa la entrevista que se está llevando a cabo, y que no estás ahí simplemente para “soltar tu discurso” sino que escuchas de forma activa, que puedes aportar algo más que un compendio de respuestas más o menos automatizadas.

    8. Cuida tu lenguaje no verbal

    Nuestro lenguaje verbal revela más de lo que podemos pensar. Indica por ejemplo, si nos sentimos cómodos y confiados o si por el contrario tenemos una actitud distante y distraída. En MuyPymes hemos escrito un par de artículos sobre lenguaje no verbal y os aconsejamos a todos una detenida lectura.

    9. Preguntas finales

    Normalmente, cuando una entrevista está a punto de finalizar, el entrevistador nos dará la opción de plantear nuestras propias preguntas, ya sea sobre el puesto, ya sea sobre la compañía.

    No debemos desaprovechar esta oportunidad y es más, recomendamos expresamente que estas preguntas las tengamos ya preparadas. No se trata de preguntar por preguntar, sino de hacerlo de forma inteligente. Dependiendo del tipo de entrevistador, podríamos incluso realizar preguntas un tanto personales como por ejemplo “¿Qué es lo que más te gusta de la empresa para la que trabajas?” o “¿Cuál ha sido tu mayor desafío desde que formas parte de la empresa?”

    10. Fin de la entrevista

    Si el entrevistador no nos lo indica, deberemos preguntar cuáles son los siguientes pasos que la empresa va a seguir durante el proceso de selección, asegurándonos de que nos dicen cuándo tienen previsto darnos una respuesta.

    Pasado un tiempo prudencial también resulta de buena educación escribir un e-mail en el que damos las gracias a la empresa por el tiempo que nos han prestado y recordamos nuestra candidatura para el puesto al que nos hemos presentado.

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